LAS EUMÉNIDES

Por  |  0 Comentarios
COMPARTE!

Para quienes desean ser parte de un juicio público en contra de un matricida donde se habrán de confrontar la venganza y la justicia.

LAS EUMÉNIDES

Por Juan Carlos Araujo
Fotografías: Sergio Carreón

“Contra las leyes de los dioses prefieres los intereses de los hombres.”

La primera sangre que se derramó fue la de Ifigenia a manos de su padre Agamenón, siendo el mandato de Artemisa y la sed de guerra aquello que lo motivó; la siguiente muerte fue la de un monarca victorioso que vuelve a casa para encontrar a su reina en brazos de otro, a una madre enfurecida y clamando venganza; la cadena de violencia continuó, esta vez siendo Orestes, hijo de Agamenón, quien clavo el metal en el pecho de su propia madre, crimen que el guerrero de la casa de los Atridas jamás ha negado. Es tiempo de que se detengan las muertes que se cobran con muertes, ha llegado un nuevo orden, es momento de que los dioses callen y sea el pueblo, o la audiencia misma, quien juzgue y condene, quien vote por el perdón o el castigo, que tome las riendas del destino.

“Huye Orestes, huye.”

El Proyecto Espiral de la Compañía Nacional de Teatro tiene como eje el abordar al teatro griego clásico como algo pertinente y necesario en el siglo XXI, que le habla directamente a la contemporaneidad a través de levantar cuestionamientos en torno a la naturaleza cíclica de la violencia humana, así como a los conceptos de venganza y justicia. Dicha empresa se realiza a través de una tetralogía que no sólo aborda el mito de la casa de los Atridas, también le permite a cuatro creadores escénicos imprimir su propio punto de vista sobre tan compleja y brutal narrativa.

“Apolo, nos has robado a un matricida.”

Las primeras entregas fueron Ifigenia en Áulide de Eurípides, dirección de Gabriela Ochoa, Más Vale Morir, adaptada por Amaranta Osorio y Jorge Volpi a partir de Agamenón de Esquilo, y dirigida por Richard Viquiera, así como Electra de Sófocles, bajo la batuta de Esther André. Aun cuando todas las puestas en escena habitan una misma estética, principalmente a nivel escenografía, cada una de ellas consigue su propia personalidad y discurso, dos de ellas con resultados potentes, una con resultados que levantaron más cuestionamientos que admiración. El cierre de la tetralogía llega con “Las Eumenides” de Esquilo, con una adaptación del también director Mauricio García Lozano y Simón Franco.

“Di muerte por muerte.”

Luego de que la diosa Atenea determinara que ella no será quién decida el perdón o la condena de Orestes, muy a pesar de las Furias quienes claman que la sangre del matricida sea derramada de inmediato, se lleva a cabo un juicio público donde será el pueblo quien tendrá la última palabra. Ante un veredicto cuestionable, donde el conteo de votos no se revela, y los resultados son favorables para Orestes, un nuevo orden jurídico se ha creado y aquellas que vivían en las sombras se verán forzadas a abrazar la luz. Ahí, donde la dramaturgia original termina, el discurso del siglo XXI comienza, con un jurado que alzará la voz para cuestionar y, ahora sí, poner en tela de juicio, lo que Esquilo entendió como el nacimiento de la modernidad en temas de justicia.

“Perseguiremos a ese hombre hasta que se haga justicia.”

Abordar un texto escrito hace casi 2,500 años demanda que se establezca un discurso desde la adaptación y montaje, que se pongan en riesgo las palabras mismas al confrontarlas con el aquí y ahora. El trabajo que realizan Mauricio García Lozano y Simón Franco con la adaptación de “Las Eumenides” es precisamente eso, enjuiciar al texto mismo, ponen en el banquillo de los acusados metafóricamente al propio Esquilo. Al presentar, en gran medida, el texto y la resolución original, para inmediatamente después romper con la ficción y abrir una mesa de debate con el público asistente, para finalmente presentar una nueva conclusión a la obra, congruente con el resultado que un verdadero ejercicio de democracia ha dictaminado, es una decisión que no sólo dialoga con el presente, creando paralelismos con el muy corrupto y fallido sistema de justicia que impera en nuestro país, también demuestra que la humanidad sigue manteniendo las mismas problemáticas de antaño, que no hemos evolucionado tanto como quisiéramos, por ende es que las tragedias griegas siguen y seguirán siendo necesarias.

“Un solo voto puede continuar o terminar una guerra.”

La aparición de las Erinias en escena es ver el despertar de todas las mujeres que han muerto en esta cadena de venganza. Sus vestimentas, oscuras como su maquillaje, remiten a la puesta en escena en que perecieron. De tal manera, Ifigenia porta los cuernos de ciervo que se usaron en el primer montaje de la tetralogía, mientras que Casandra lleva en su vestuario picos metálicos que recuerdan la obra dirigida por Viqueira. Estas furias se mueven como una unidad, principalmente cuando se trata de atormentar a Orestes, creando una coreografía propia del averno. Toda esta estética dantesca se pone de lado al momento de abrir diálogo con el público, principalmente con diez espectadores que han sido invitados a subir al escenario para fungir como jurado en el enjuiciamiento de Orestes, para simplemente entablar una conversación franca, segura y abierta. Ante la resolución final del público, la atmósfera griega se retoma para adentrarnos a un infierno, o en un segundo espacio donde reina el perdón.

“Marquen la boleta con la opción de su preferencia.”

La propuesta estética de “Las Eumenides” que presenta Mauricio García Lozano aprovecha a plenitud el trabajo realizado por Jorge Kuri Neumann en la escenografía e iluminación, así como el vestuario, maquillaje y peinados de Fernanda García, para rendirle homenaje a los montajes pasados de la tetralogía, al mismo tiempo que establece su propia poética visual, una capaz de darle vida a personajes de ultratumba, tanto a mujeres ensombrecidas por el odio como a hombres ensangrentados por la guerra, o a diosas guerreras que remiten al mundo antiguo que exige ser renovado. Sin duda, uno de los aspectos más sólidos a nivel montaje se encuentra en la dramaturgia corporal a cargo de Vivian Cruz, la cual imprime una mucho mayor fuerza a la presencia de las Furias, logrando un mayor contraste cuando su destino las lleva a convertirse en aquellas que habitarán ya no en la oscuridad sino en la esperanza. Sin embargo, donde la propuesta de García Lozano adquiere mayor precisión es en el contraste que hace entre lo antiguo y lo contemporáneo, en la complicidad que genera con la audiencia para conseguirlo. Al primero presentar una obra de tintes clásicos, grandilocuente en sus diálogos y en sus performatividades, para después romper con todo y abrir diálogo con la audiencia, dándole literalmente un micrófono para que expresen o defiendan sus posturas frente al crimen de Orestes, es que García Lozano da un cierre exquisito y contundente a la tetralogía, dando en el clavo sobre justo lo que Proyecto Espiral pretendía desde su génesis.

“Clitemnestra puso fin a la infamia que habitaba dentro de su casa.”

Con un claro temblor en los labios, Orestes habla al frente del escenario de manera grandilocuente y afectada, defendiendo su caso, explicando las razones detrás de haberle dado muerte a su madre. En contraparte, las Erinias, conformadas por las sombras de Clitemnestra, Ifigenia, Electra, Crisótemis, Casandra y Tisífone se dejan llevar por su ira, les consume el deseo de ver muerto a su enemigo, por lo que su defensa es más desde la sed de venganza que desde un razonamiento. Mientras que Atenea se muestra regia en su armadura y casco, ecuánime en su búsqueda de justicia, para después mostrar ligeros pero acertados tintes de desparpajo y comedia, Apolo pareciera atrapado por el peso de sus propias líneas.

“Yo elegiré a personas ilustres.”

El elenco de “Las Eumenides” reúne a los participantes de la tetralogía completa, todos ellos miembros del elenco estable de la Compañía Nacional de Teatro. Al frente se encuentra Emilio Bastré como Orestes, quien se encuentra mucho más asentado en el personaje, lo habita desde un lugar mucho más orgánico, se le encuentra mucho más compenetrado con el dolor y conflicto por el que transita el matricida. A su lado, el trabajo que realizan Muriel Ricardo y Amanda Schmelz como Clitemnestra y Atenea, respectivamente, es potente cada una operando desde la furia desmedida o la contención propia de una diosa. Es en este punto donde Schmelz merece una mención especial al funcionar como el puente entre lo antiguo y lo contemporáneo, al ser ella quien se erige como una deidad, pero es quien conversa directamente con la audiencia. El resto del elenco se conforma por Miguel Ángel López, Irene Repeto, Nara Pech, Alberto Santiago, Gustavo Schaar, Mario Vera, Mariana Villaseñor, Medín Villatoro, Omar Betancourt, Estefanía Estrada, Itzel Riqué y Ana Cristina Ross, casi todos ellos, ya sea desde el silencio y la mera presencia, o invocando la memoria de su personaje en obras pasadas, realizando un trabajo digno de ovacionarse.

“Derramar más sangre no devolverá la sangre derramada.”

Los clásicos griegos siguen vivos porque el humano, aunque nos duela aceptarlo, no ha cambiado tanto. O quizás, a pesar de tantos y tantos avances en el conocimiento, las personas seguimos teniendo exactamente los mismos sentimientos, nos dejamos llevar por las mismas pasiones que aquellas que experimentaron nuestros antepasados 500 años A.C.. Agamenón camina entre nosotros, hombres que matan por ambición y poder, Clitemnestra está en cada mujer que ha querido vengar el ultraje cometido contra una hija, Ifigenia está en cada desaparecida. Los mitos griegos seguirán vigentes en siglos por venir, ya que el tú, yo, todes somos esclavos de nuestras emociones.

Búscanos en redes sociales como Entretenia

DATOS GENERALES

(Toda la información contenida a continuación proviene de la producción)

OBRA: Las Euménides

DRAMATURGIA: Esquilo

ADAPTACIÓN: Mauricio García Lozano y Simón Franco

DIRECCIÓN: Mauricio García Lozano

ELENCO: Miguel Ángel López, Muriel Ricard, Amanda Schmelz, Irene Repeto, Nara Pech, Alberto Santiago, Gustavo Schaar, Mario Vera, Mariana Villaseñor, Medín Villatoro, Emilio Bastré, Omar Betancourt, Estefanía Estrada, Itzel Riqué y Ana Cristina Ross

DÓNDE: Sala Héctor Mendoza, Casa de la Compañía Nacional de Teatro

DIRECCIÓN: Francisco Sosa 159, Colonia Barrio de Santa Catarina, Coyoacán.

CUÁNDO:

  • Jueves y viernes 20:00, sábado 19:00 y domingo 18:00 horas. Hasta el 27 de septiembre 2026.
  • Del 1 al 30 de octubre será posible ver los cuatro capítulos reunidos. Los jueves a las 20 h y los sábados a las 19 h se presentan Ifigenia en Áulide y Más vale morir en función doble, con intermedio. Los viernes a las 20 h y los domingos a las 18 h se presentan Electra y Las Euménides, también en función doble.

COSTO: Entrada libre. Boletos bajo reservación al correo pú[email protected]

DURACIÓN: 70 minutos sin intermedio

COMPARTE!

Licenciado en Literatura Dramática y Teatro con experiencia de más de veinte años en crítica teatral. Miembro de la Muestra Crítica de la Muestra Nacional de Teatro y Miembro de la Agrupación de Críticos y Periodistas de México.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *