FOTOGRAFÍAS: RICARDO CASTILLO CUEVAS
EL FANTASMA DE LA ÓPERA
Para quienes desean ver una nueva producción del icónico musical de Andrew Lloyd Webber.
EL FANTASMA DE LA ÓPERA

“Lote 666, damas y caballeros, un candelabro.”
Son muchos años los que han pasado desde aquel desastre en la Ópera Populaire, desde que la sangre corrió y el candelabro ardió en llamas, desde que un espectro tomó el control del Palacio Garnier desde las profundidades de sus catacumbas y desde lo hipnótico de sus melodías. La gente lo recuerda como una catástrofe, una serie de asesinatos crueles y despiadados. Sin embargo, tres seres profundamente enamorados lo recuerdan aún como una historia de amor trágica e imposible entre el Ángel de la Música y su musa creadora.
“Deje que cante para usted Monsieur.”
Estrenada originalmente en Londres en 1986, “El Fantasma de la Ópera” es considerado uno de los musicales más exitosos en la historia del teatro. Con producciones alrededor del planeta, una multitud de premios internacionales y ovacionada por más de 100 millones de espectadores desde que abrió sus puertas en el West End, la historia de amor gótico basada en la novela de Gaston Leroux se ha convertido en parte integral de la cultura y el imaginario popular, gracias principalmente a la música compuesta por Andrew Lloyd Webber, genio musical detrás de otros inmensos éxitos como Jesucristo Superestrella, Evita, Cats y Sunset Blvd., con letras de Charles Hart y Robert Stilgoe. Canciones como Fantasma de la Ópera, Carnaval, No Pido Más, o Sueño tanto con volverte a ver son algunas de las piezas musicales reconocibles por todo el planeta, amadas por su belleza, potencia, melodías a más de 40 años de haber sido compuestas.
“Cuanto esté muerto te enviaré al ángel de la música.”
Luego de haber conseguido un papel protagónico en la más reciente producción de la Ópera Populaire, aparentemente por azar, la soprano Christine Dae se refugia en su camerino, tratando de entender lo que ha sucedido. Entre lidiar con el recuerdo de su padre muerto, el sorpresivo regreso del muy enamorado vizconde de Chagny a su vida, y el ojo vigilante de un supuesto ángel guardián, Christine se deja guiar a través de un espejo hacia las profundidades del teatro, donde encontrará que el amor puede venir encubierto en un velo de oscuridad.
“¡Canta para mí!”
La forma en que el libreto de Richard Stilgoe y Andrew Lloyd Webber en “El Fantasma de la Ópera” entremezcla el terror con un triángulo amoroso entre el personaje titular, Raoul y Christine consigue que el espectador se adentre por completo en la trama, incluso llegando a abogar por el fantasma, el verdadero villano de la historia que a la vez resulta entrañable al ser una figura romántica y trágica, como se aprecia en la canción Música en la Oscuridad. Es en el apreciar la capacidad de Lloyd Webber de crear un magno espectáculo musical, que alterna entre el romanticismo y la comedia, lo íntimo y lo grandilocuente, que se entiende las razones de este éxito mundial sin precedentes. La traducción a español de Álvaro Cerviño es la misma que se utilizó en el montaje original en México de 1999. Los resultados de esta adaptación son mayoritariamente acertados, aun cuando la complejidad armónica se llega a perder a momentos por la inserción forzada de sílabas o hasta palabras.
“Si mis demandas no se cumplen, un desastre inimaginable ocurrirá.”
El edificio teatral se aprecia en su totalidad, desde el frente del escenario, junto con sus palcos y un techo celestial, hasta el tras bambalinas gracias a un mecanismo que hace girar un marco inmenso donde se crea la ilusión de poder ver todos los aspectos del teatro. Los telones traseros, pintados a mano, remiten cabalmente a la manufactura de la ópera de los 1800s, aspecto que se aprecia mayormente en la representación de Il Mutto, donde cierta Prima Donna pierde la voz a causa del fantasma. En varias de las canciones más representativas del musical, como son Fantasma de la Ópera, No Pido Más y Sueño Tanto con Volverte a Ver, se crean ilusiones visuales y ópticas llamativas, se recrean espacios como las catacumbas y el techo del teatro, aun cuando no hay posibilidad de apreciar los rostros de los intérpretes pues la atmósfera gótica ha sumido en oscuridad y sombras la escena.
“Hay cosas mucho peores que estrellar un candil aquí.”
La reinterpretación escénica que llega a México de “El Fantasma de la Ópera” es una réplica del montaje que se hizo en Italia en 2023 y que subsecuentemente se movió a España. Bajo la dirección de Federico Bellone, responsable también del diseño de escenografía, el aura gótica de la novela cobra mayor fuerza al mismo tiempo que se le da una gran amplitud de vistosidad a la puesta en escena desde la monumentalidad. Sin embargo, mucho de esto es poco apreciable debido a un diseño de iluminación de Valerio Tiberi que oscurece por completo el montaje al punto que muchas de las canciones clave en la obra no son enteramente apreciables, especialmente desde la parte trasera del teatro. Esto mismo se puede decir de la isóptica, ya que a momentos la escenografía del teatro se mueve hasta quedar en un ángulo diagonal que en definitiva favorece el lado derecho del teatro, ya que el izquierdo no alcanza a ver ciertas escenas con plenitud como cuando el fantasma aparece en un espejo o cuando un piano pareciera tener vida propia. A nivel sonoro, la dirección musical de José Skertchly brilla con la intensidad de la música de Lloyd Webber. El vestuario diseñado por Chiara Donato remite eficientemente a la época de la historia, aun cuando quita de mucha vistosidad el inicio del segundo acto con uno de los números famosamente más fastuosos de la puesta en escena.
“¿Quién tras la máscara está?”
El dolor y rabia del Fantasma al verse traicionado, el miedo que siente Christine, aun cuando se sienta a salvo en brazos de su amado, y el apasionamiento de Raoul tras encontrarse con quien fuera su amor de juventud son más que claros al final del primer acto, cuando cantan No Pido Nada Más. Durante la canción de Prima Donna tanto los dueños del teatro como Carlota, la diva residente de la Ópera, sacan a relucir sus capacidades cómicas como interpretativas. El poder de las voces en Carnaval están a la misma altura que la verdad con que Madame Giry es dura con sus cantantes, o compasiva con el monstruo de las catacumbas.
“Ya pasó el umbral final, ya no hay retorno.”
Una de las piezas clave para que “El Fantasma de la Ópera” sea un gran éxito en México reside en su elenco. Luis Caballero Dussauge, quien alterna con Edward Salles, como el Fantasma se muestra fracturado y conflictuado al mismo tiempo que es capaz de ahorcar a un inocente tenor con su lazo; la belleza de la voz de Lina de la Peña se pone al servicio del personaje de Christine, lo mismo que sucede con Luis Anduaga. Equilibrando la puesta en escena con una sólida carga cómica se encuentran Beto Torres, Andrés Pichardo, Cristina Nakad y Jonathan Ruben, quienes consiguen momentos de humor sin caer en la risa fácil. El resto del elenco, conformado por Lina de la Peña, Emily Valdés, Alicia Paola, Beto Torres, Andrés Pichardo, Alberto Diez, Ana Sofía Quintanilla, Bárbara Sepúlveda, Crisanta Gómez, Emilio Martínez Felipe Álvarez, Irma Flores, Jorge Garza, Paulina de la Fuente, Rania Navarro, Ricardo Estrada, Robert Coronel, Stephanie Juárez, Tomás Castellanos, Charly Bane Ervey Ortegón, Melina D’Angelo y Paulina de la Barrera dan vida al resto de los personajes y al ensamble con precisión tanto actoral como al cantar.
“Fantasma de la ópera está aquí, dentro de mí.”
He sido bendecido con la oportunidad de ver “El Fantasma de la Ópera” múltiples veces. La primera vez en el Teatro Almeda, aquí en Ciudad de México, con el montaje original de Harold Prince, mismo que también pude presenciar en Broadway. También pude ver “Phantom” en Las Vegas, una versión reducida del original, y supuestamente de mayor espectacularidad, y el próximo mes iré a Nueva York para poder ver la versión inmersiva llamada “Masquerade”. La magia de el Fantasma, de la música de Andrew Lloyd Webber, es que no importa si sucede con un candelabro cayendo en medio de las butacas, dentro del muy decadente ambiente de la ciudad del pecado, o con una versión más apegada a la época en que sucede la novela, como la que se ha traído al Teatro de los Insurgentes, el ángel de la música siempre conseguirá que sus melodías se queden en nuestras mentes y corazones por siempre.

DATOS GENERALES
(Toda la información contenida a continuación proviene de la producción)
OBRA: El Fantasma de la Ópera
LIBRETO: Richard Stilgoe y Andrew Lloyd Webber
MÚSICA: Andrew Lloyd Webber
LETRAS: Charles Hart
LETRAS ADICIONALES: Richard Stilgoe
TRADUCCIÓN Y ADAPTACIÓN: Álvaro Cerviño
DIRECCIÓN: Federico Bellone
ELENCO: Edward Salles, Luis Caballero Dussauge, Lina de la Peña, Luis Anduaga, Cristina Nakad, Jonathan Rubén, Emily Valdés, Alicia Paola, Beto Torres, Andrés Pichardo, Alberto Diez, Ana Sofía Quintanilla, Bárbara Sepúlveda, Crisanta Gómez, Emilio Martínez Felipe Álvarez, Irma Flores, Jorge Garza, Paulina de la Fuente, Rania Navarro, Ricardo Estrada, Robert Coronel, Stephanie Juárez, Tomás Castellanos, Charly Bane Ervey Ortegón, Melina D’Angelo y Paulina de la Barrera
DÓNDE: Teatro de los Insurgentes
DIRECCIÓN: Insurgentes Sur 1587, Colonia San José Insurgentes.
CUÁNDO: Miércoles, Jueves y Viernes 20:00, sábados 17:00 y 20:30 y domingos 13:00 y 17:30 horas.
COSTO: $3100, $2700, $2300, $1900, $1500 y $900. Boletos en taquilla y en El Fantasma de la Ópera
DURACIÓN: 150 minutos con un intermedio de 20 minutos
Licenciado en Literatura Dramática y Teatro con experiencia de más de veinte años en crítica teatral. Miembro de la Muestra Crítica de la Muestra Nacional de Teatro y Miembro de la Agrupación de Críticos y Periodistas de México.




