ESTE MONSTRUO DE CIUDAD ME QUIERE DEVORAR
Para quienes desean acompañar a una joven y frustrada empleada en su camino de autodescubrimiento, al ritmo del blues.
ESTE MONSTRUO DE CIUDAD ME QUIERE DEVORAR

“Vivo en los intestinos de un monstruo congestionado.”
Entre cajas de libros por enviar, una joven empleada de almacén no para de soñar con volar o comprarse unas pantuflas nuevas en la quincena, ni de lamentarse por lo dura que es su existencia. Luego de varios trabajos de los que la han corrido, pareciera que su destino será como el de aquella hormiga que no quiso seguir a la reina para buscar su propio camino, o el de Doña Meche, su amiga vagabunda, quien ha descubierto en su sabiduría el truco de cómo comer cuatro tacos pidiendo sólo uno. En medio de una feroz metrópoli que pareciera decidida a aniquilarla, una joven que cree merecerlo todo cantará el blues en protesta contra algo que no es fácil de aceptar: la vida adulta.
“La gente duerme poco, trabaja mucho y come mal.”
Escrita por el dramaturgo, narrador oral y actor oaxaqueño Josué Domingo a partir de la composición de siete canciones en ritmo de blues, “Este Monstruo de Ciudad me Quiere Devorar” es una reflexión y crítica a la problemática que implica el vivir en una gran ciudad, así como a la deshumanizante realidad que se esconde detrás de ser un empleado en un trabajo que pareciera ser un sinsentido. Sin embargo, debajo de esta primera lectura, se esconde un retrato del sentir de muchos jóvenes adultos que en la actualidad se sienten aislados, perdidos, y sin camino, pero con la certeza de merecer algo más de lo que la vida les ha ofrecido.
“¡Cambio un libro por una torta!”
La protagonista quiere organizar una huelga, salir a la calle a intercambiar los libros que la empresa tiene que enviar, ensayar su performance con canciones y cuentos, lo que sea menos hacer su trabajo. Su canción sobre una hormiga que se va a explorar el mundo, jurando nunca regresar, pareciera contradecirse porque al final dicho insecto sí regresa a su hogar para descubrir que todas las hormigas han seguido adelante menos ella. Entre los muchos planes que tiene para ganarse la vida, que no sean un trabajo formal, la joven narra y canta sobre sus aventuras en una casa abandonada y embrujada, y las aventuras que tiene con demonios y demás criaturas de la noche, una historia que se siente completamente divorciada del resto de la trama.
“Soy un alma perdida que busca su salario.”
La carta más sólida con la que juega “Este Monstruo de Ciudad me Quiere Devorar” se encuentra en las canciones que conforman el musical. La manera en que Domingo captura el ritmo del blues, lo usa como protesta para que la cantante declare con orgullo que nunca ha sido la empleada del mes, o cómo percibe a la ciudad en la que vive como un ser nefando que busca su perdición, resulta tanto acertada como infecciosa a nivel melódico. Aun cuando la dramaturgia captura la frustración juvenil de ser adulto en la actualidad, del deseo de quebrar el sistema antes de rendirse ante él, de romantizar que es preferible vivir como vagabundo antes de trabajar para una empresa, la narrativa se percibe mucho más como una excusa para hilar las canciones que como una sólida propuesta con personajes complejos que trasciendan el capricho de quererlo todo sin hacer nada o el empoderamiento que trae el sentimiento de merecer merecer sin justificación alguna.
“Al fin era libre y sin dinero.”
El escenario está cubierto por cajas de cartón apiladas en torres, mismas que al girar se convierten en los edificios de una gran ciudad. Los empleados del almacén visten ropa de colores café, blanco y beige, reflejo del lugar en que se encuentran, con sus gafetes colgando para poder identificarlos como miembros de la empresa. Cuando se canta sobre hormigas, luces verdes led aparecen por el lugar para representarlas, y un bigote falso tipo Emiliano Zapata aparece cuando se habla de la Revolución. Al momento de cantar las canciones, la protagonista se entrega de lleno al gozo de interpretar las melodías, resulta contagiosa su energía, aun cuando a momentos su chispeante actitud no esté de acuerdo con lo que dicen las letras.
“Si me quieren acusar de algo, acúsenme de robarme la luna.”
Como puesta en escena, “Este Monstruo de Ciudad me Quiere Devorar” se beneficia tanto por el imaginativo y lúdico diseño de escenografía e iluminación de Alberto Perea, como por la desbordante e infecciosa energía que emana de la protagonista Renée Sabina, quien comparte escena con Adrián Escobar, responsable también de la musicalización en vivo. A pesar de una excesiva gesticulación con las manos que raya en lo ilustrativo, y mantener un aura positiva en todo momento, incluso en momentos más serios de la obra, el gozo que irradia de Sabina estando en escena resulta contagioso a las butacas, permitiendo que nos entreguemos a su narrativa y aventura en la ruta por encontrarse.
“Tú vas a ser jefe de piso y yo… no sé.”
Sí, el trabajar para una empresa, en un empleo que no edifica en lo más mínimo al ser humano, es desgastante. Sí, vivir en una ciudad como la CDMX es un reto diario por sobrevivir contra una urbe que cada día es más compleja de sobrellevar. Sí, debería de haber mejores maneras para que una persona pueda comprar pantuflas sin tener que rezar porque llegue la quincena. En un mundo tan hostil, uno donde los jóvenes se sienten desproporcionadamente en desventaja y sin rumbo, sí, debemos de buscar las formas para ser feliz, al mismo tiempo que podamos pagar la renta.

DATOS GENERALES
(Toda la información contenida a continuación proviene de la producción)
OBRA: Este Monstruo de Ciudad me Quiere Devorar
DRAMATURGIA COMPOSICIÓN MUSICAL Y DIRECCIÓN ESCÉNICA: Josué Domingo
ELENCO: Renée Sabina y Adrián Escobar
MÚSICO EN ESCENA: Adrián Escobar
DÓNDE: Centro Cultural El Hormiguero
DIRECCIÓN: Gabriel Mancera 1539, Del Valle.
CUÁNDO: Miércoles 20:00 horas. Hasta el 15 de julio 2026
COSTO: $300. Boletos en taquilla y en Eventos – Boletópolis
DURACIÓN: 80 minutos sin intermedio.
DATOS DEL TEATRO: No cuenta con valet parking o estacionamiento.
Licenciado en Literatura Dramática y Teatro con experiencia de más de veinte años en crítica teatral. Miembro de la Muestra Crítica de la Muestra Nacional de Teatro y Miembro de la Agrupación de Críticos y Periodistas de México.




