AUSENTES

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Para quienes desean descender al dolor de innumerables desaparecidos representados por una flor tejida.

AUSENTES

Por Juan Carlos Araujo (@jcaraujob)
Fotografías: Ricardo Castillo Cuevas (RiAlCastillo)

 

“¿Por qué no los podemos encontrar?”

Jesús Israel, Luis Ángel, Candelario, Daniel, Gloria Carolina, Luis Eduardo… la lista es interminable, como es insuperable el dolor de las familias que todavía los esperan con la más fatua de las esperanzas. El sistema no ayuda, muchas veces hasta empeora las cosas, y el número de desaparecidos en este país sigue aumentando día con día. Se debe de alzar la voz en un alarido clamando justicia, se tienen que recordar estas historias para que jamás caigan en el olvido, es urgente hacer algo por evitar que estas desapariciones se vean como algo normal, nunca lo serán.

“La PGR dio por cerrado el caso.”

En el sótano del Teatro Del Bosque Julio Castillo los integrantes del Colectivo Campo de Ruinas han creado un dispositivo escénico. Su nombre: “Ausentes”. En él se relatan algunas, tan sólo unas cuantas historias que la compañía teatral ha recolectado sobre personas desaparecidas en nuestro país. Un joven que tomó unas vacaciones en Oaxaca y que terminó en el fondo del mar, una joven que por tener tatuajes no pareciera ser digna de atención por las autoridades, un joven ingeniero, un amante de la jardinería, tantos y tantos relatos reales que la agrupación ha decidido escenificar diferentes narrativas dependiendo del día de la representación.




“He tratado de mantener intacta tu recamara como homenaje a tu memoria.”

La dramaturgia de “Ausentes” es colectiva, es el hilvanar las historias y darles una teatralidad que transmita el mensaje de la manera más contundente. El resultado es poderoso, testigo de ello son las lágrimas de muchos de los asistentes, el aplauso callado que se lanza al final de la función no por la falta de calidad sino por la pesadumbre generada por tan terribles y descorazonadoras anécdotas contadas por madres, por padres, hermanos, tíos, amigos y a las que los actores prestan voz. Hay manipulación y melodrama sin duda, es parte de la propuesta y de la búsqueda, es esencial para recordar que nada de lo presentado es ficción, que nada de lo que se escucha es normal ni aceptable.

“¿Cuántos cuerpos puedes cocinar en un tambo?”

Cuerdas que atrapan a una narradora y que representan un gobierno que pareciera empecinado en entorpecer la búsqueda de la verdad, un cuadrado de tierra que simboliza las 66 hectáreas de donde a diario de recolectan kilos y kilos de restos humanos en espera de ser identificados, lámparas de papel de donde penden cartas escritas a mano por familiares y que miembros del público leen en voz alta. La escenificación de “Ausentes” ha sido diseñada como un recorrido físico y emocional donde los apenas 40 espectadores que pueden entrar a cada función se involucran directamente con cada una de las historias. Esta dirección colectiva claramente ha sido diseñada para exacerbar el sentimiento, para golpear en el estómago y en el alma, y lo logra. Hacia el final de la travesía, cuando cada uno de los presentes debe tomar en sus manos una fotografía de un desaparecido y colgarla en un muro, el peso del aire no es el mismo, es denso, es doloroso, la misión de dolor de la obra se cumple. Ciertamente algunas representaciones son mejor logradas que otras, el relato de un joven ingeniero exitoso contada con bolsas de canicas y pingüinos de cartón no consigue realmente conmover en su diseño escénico, como tampoco lo logra una escena donde los músicos en vivo portan máscaras de animales y el lugar se convierte en un club nocturno. No obstante, el resultado global lleva a la reflexión, a asir con fuerza una flor tejida por los miembros de la compañía teatral en símbolo de cada una de las personas que nunca encontraron su camino de regreso a casa.




“Desde que desapareciste no hemos estado en paz.”

Aquí no hay actoralidad. Los miembros del colectivo conformado por Eréndira Córdoba, Alicia Jiménez, Erandi Pacho, Jorge González Dergal y Luis Manuel Pantoja son ellos mismos ya sea tocando instrumentos en el caso de los actores, ellas relatando y escenificando las vidas de las personas desaparecidas. El resultado es torpe a veces, diálogos que se olvidan, titubeos y traspiés. Sin embargo, el elenco está dotado de honestidad, una que se percibe en largos suspiros, en voces entrecortadas y manos convertidas en puños por frustración, desesperación o franco enojo que no provienen más que de la entraña. Desbalanceado a momentos, la pretensión final del montaje igualmente se alcanza.

“Yo no me quiero despedir de ti.”

Diana fue secuestrada, o al menos eso dicen que pasó. En realidad nadie supo nada de ella después de que saliera de su casa una mañana de Junio. Israel era un abogado muy joven y muy exitoso. Tomo un caso que al parecer no debió de hacer. Una mañana de 2009 salió de su casa a trabajar, sus padres aun guardan esperanza de que un día regrese. Estas historias son mis flores tejidas, son personas que, aunque no conocí personalmente, fueron amadas por amigos muy cercanos a mí, a quienes vi llorar y desesperarse ante la incertidumbre que hasta la fecha impera. Algo tiene que cambiar, las cosas tienen que mejorar. Por favor, tienen que cambiar.

 

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DATOS GENERALES

(Toda la información contenida a continuación proviene de la producción)

OBRA: “Ausentes”

DRAMATURGIA Y DIRECCIÓN: Creación Colectiva del Colectivo Campo de Ruinas.

ACTÚAN: Eréndira Córdoba, Alicia Jiménez, Erandi Pacho, Jorge González Dergal y Luis Manuel Pantoja.

DÓNDE: Teatro del Bosque Julio Castillo

DIRECCIÓN: Paseo de la Reforma y Campo Marte S/N.

CUÁNDO: Lunes y Martes 20:00 horas. Hasta el 25 de Marzo.

COSTO: $150. Boletos en taquilla y ticketmaster. Aplican descuentos.

DURACIÓN: 60 minutos sin intermedio.

DATOS DEL TEATRO: El Centro Cultural del Bosque cuenta con una extensa cartelera en sus diferentes teatros, les recomendamos revisarla. Cuentan con dos estacionamientos gratis al mostrar sus boletos para la obra. Se encuentra detrás del Auditorio Nacional.

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Juan Carlos Araujo

Licenciado en Literatura Dramática y Teatro con experiencia de más de veinte años en crítica teatral. Miembro de la Muestra Crítica de la Muestra Nacional de Teatro y Miembro de la Agrupación de Críticos y Periodistas de México.

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