OTTO

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Para quienes tienen el valor de descubrir el horror que se esconde detrás de unas muñecas, la ópera y mamá.

OTTO

Por Juan Carlos Araujo (@jcaraujob)
Fotografías: Ricardo Castillo Cuevas (RiAlCastillo)

“¿Alguien quiere jugar conmigo?”

Otto saluda al público mientras entra. Con su inocente e infantil sonrisa pregunta sobre juguetes recibidos en las fiestas decembrinas, bromea un poco con los espectadores, y se gana el corazón de todos con su aparente fragilidad. Otto sube al escenario, sus movimientos cuidadosos dada su motricidad limitada y se presenta. Hace una cordial invitación a todos los presentes para entrar en su mundo y conocerlo. Entre dramas estelarizados por Daniela Castro, un viaje por recuerdos familiares, chasquidos de dedos que congelan la sangre, y una solitaria celebración de cumpleaños, Otto poco a poco revelará el universo tan oscuro que habita.

“Los juguetes son amigos de colores diferentes.”

La palabra hablada toma un paso hacia el segundo plano para que el lenguaje corporal, la máscara, los títeres y la música tomen un lugar preponderante en el macabro y potente monólogo del dramaturgo y actor Oscar Serano Cotán intitulada “Otto”. En presencia del encantador e infantiloide personaje titular, el espectador es invitado a adentrarse en la neuróticamente metódica y perturbadoramente enferma mente de un hombre con discapacidad neuronal que vive bajo el castrante yugo de una madre violenta. De tal manera, una aria de ópera se convierte en una agresiva danza que cosquillea y abofetea, un viaje por los recuerdos a través de diapositivas es motivo de desesperación, y el revisar el examen de matemáticas de su alumna favorita es el primer indicio a un horror sencillamente escalofriante.




“¿En qué mente cabe tanta maldad?”

Otto va a preparar una segunda taza de té para mamá, ya que la primera no estuve a la altura de la matriarca. En absoluto silencio, con toda la precisión necesaria, y con los cuidados pertinentes dada las limitaciones motrices que Otto sufre en pies y manos, el hijo hace la bebida. Al terminar, se limpia el prominente sudor de la frente con la cuchara con la que revuelve el té, y antes de entregar la taza, escupe en su interior en un acto de absoluto desafío. Revelar demasiado sobre la trama de “Otto” resultaría imperdonable, dado que es imprescindible mantener los giros de tuerca en absoluto secreto para no diluir su profundo impacto. Sin embargo, se debe aplaudir no sólo el trabajo narrativo de la historia, el cual es contundente, sino también la dramaturgia corporal que Serrano Cotán ha realizado junto con la dirección conjunta de Alejandro Velis e Isabel Romero. De tal forma, resulta fascinante ver a Otto viendo una telenovela en absoluto silencio, observarlo calificando exámenes o tratando de controlar los impulsos de una de sus alumnas, representada por una muñeca antigua, cada uno de estos elementos profundizando más y más dentro de la psique del personaje, punto clave para poder apreciar y analizar a fondo todo aquello que se revela y que congela la sangre a lo largo de la trama.

“¿Tu mamá a ti también te pega?”

En el escenario se aprecia un pequeño refrigerador antiguo color pistache, varias lámparas del siglo pasado, una televisión con antena de conejo y demás objetos que destilan ranciedad. La iluminación de las lámparas tintinea cuando la madre increpa a Otto, monstruosa figura que es representada con la cabeza de una anciana de largos velos negros como cuerpo que interpreta con escalofriante brío La Reina de la Noche de Mozart. Al momento en que Otto revela su alter-ego, se remueve los lentes de la cara para ponerse una realista mascara que es manipulada desde la boca, creando una figura fantasmagórica capaz de cometer las peores de las atrocidades. Apoyados por la precisa elaboración de títeres y objetos a cargo de Corpo Lab, la dirección de “Otto” es meticulosa en cada una de sus aristas para máximo efecto sobre el espectador. De igual manera, el diseño sonoro de Ian Reta y Taom Producciones crea atmósferas lúgubres, la escenografía y vestuario de Aldo Alemán recrean con rigurosa precisión el mundo que habita el protagonista, un trabajo verdaderamente artesanal bajo la batuta de Velis y Romero que asombra por la manera en que habitan un espacio tan minúsculo y crean de él un universo entero. Una dramaturgia tan delicada como “Otto”, tratando temas tan espinosos en nuestros días, demanda de una escenificación cuidadosa para provocar, perturbar, más no ofender. La teatralidad y cuidado que se ha puesto en esta puesta en escena consigue llevar el terror al terreno del arte a manos llenas.




“Vengan a conocer a Cecilia, está muy bonita.”

Con los pies chuecos y las manos semi engarrotadas, Otto califica exámenes, sirve el té y juega con sus muñecas. Con una sonrisa encantadora se dirige al público, ofrece pastel de cumpleaños y explica lo que los juguetes significan para él. En un arranque de violencia absoluta, el alter-ego de tan frágil criatura desata sus más perversas emociones, protegido bajo el manto de una máscara. No cabe la menor duda de que “Otto” es exitosa en cada una de sus pretensiones enormemente gracias al trabajo actoral de Oscar Serrano Cotán quien se entrega por completo al personaje, habitándolo desde la más veraz visceralidad. Dado el shockeante giro de tuerca que la obra contiene, la dramaturgia demanda que el personaje sea capaz de ganarse el corazón de cada uno de los espectadores en un principio. Serrano Cotán lo logra por completo, provocando carcajadas, ternura, un deseo profundo incluso de protegerlo, elementos necesarios para que el golpe al estómago final sea capaz de derribarlos con la misma fuerza con que se ganó a todos. No cabe la menor duda de que esta actuación es una master class en el tomar posesión de un personaje, dejándose llevar por completo de sus emociones, sin perder en lo más mínimo el control de los trazos escénicos.

“Hola, mi nombre es Otto y esta es mi historia.”

Durante la 41 Muestra Nacional de Teatro no hubo obra que fuera más discutida, cuyos boletos fueran más peleados, que “Otto”. Su pristína manufactura, la excelsa actuación de Serrano Cotán, y la tan impactante manera de escenificar un problema inmenso en nuestros días dejo sin alientos a muchos, provocó fuertes reacciones en otros, se ganó ovaciones de pie muy merecidas. En un intento de absorber de lleno cada una de las diferentes aristas que conforman este montaje he tenido la fortuna de aplaudir este trabajo tres veces ya. Cada una de ellas me ha maravillado y horrizado, me ha hecho reír y temblar, me ha renovado mi pasión por el teatro, arte capaz de romper con lo convencional para lanzar un alarido al mundo sobre lo horrores que lo rodean.

 

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DATOS GENERALES

(Toda la información contenida a continuación proviene de la producción)

OBRA: “Otto”

DRAMATURGIA: Oscar Serrano Cotán

DIRECCIÓN: Alejandro Velis e Isabel Romero.

ELENCO: Oscar Serrano Cotán, Daniela Gaytán y Erandi Zenil.

DÓNDE: Foro 4 Espacio Alternativo del Centro Cultural Helénico

DIRECCIÓN: Avenida Revolución 1500, Colonia Guadalupe Inn.

CUÁNDO: Sábado 21:00, Domingo 20:00 horas. Hasta el 17 de Abril 2022.

COSTO: $200. Boletos en taquilla y en Boletos | Otto (2022) | Centro Cultural Helénico (sistemadeboletos.com)

DURACIÓN: 120 minutos sin intermedio. Principio del formulario

DATOS ADICIONALES DEL TEATRO: Cuenta con estacionamiento y valet parking.

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Licenciado en Literatura Dramática y Teatro con experiencia de más de veinte años en crítica teatral. Miembro de la Muestra Crítica de la Muestra Nacional de Teatro y Miembro de la Agrupación de Críticos y Periodistas de México.

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