FOTOGRAFÍAS: RICARDO CASTILLO CUEVAS
LA VIDA SECRETA DE LOS VIEJOS
Para quienes deben entender que la vida, el amor y la sexualidad no terminan con la edad.
LA VIDA SECRETA DE LOS VIEJOS

“Hagan lo que quieran con mis historias, pero no les digan a mis hijos.”
Conocer a Teresa, una médico cirujano de 80 años, mientras habla de su vida amorosa, es tan fascinante como el entender que, a Lucía, de 75 años, la religión le hizo mucho daño en cuanto a su educación sexual. Encuentros clandestinos en un asilo, el deseo de bailar o de cantar en un karaoke, discutir los beneficios del viagra, o sobre la homofobia interiorizada que le impidió a una mujer disfrutar de su cuerpo a plenitud; entre cantar ópera y bailar tap, o el descubrir que con la edad la tragedia de Romeo y Julieta se cuenta a la inversa, seis personas de la tercera edad se plantarán sobre un escenario para hacer teatro, contar sus historias, revelar sus deseos y pulsiones, aun cuando no sea algo que sus hijos quieran escuchar.
“En el asilo se puede decir: te voy a amar toda la vida.”
La sexualidad en la tercera edad, las relaciones afectivas que pueden nacer en esa etapa de la vida, así como la imperante necesidad de respetar la intimidad de las personas mayores, de desafiar ideas sociales preconcebidas y aceptadas sobre lo que puede o no hacer una persona después de cierta edad, son el corazón pulsante de “La Vida Secreta de los Viejos”. Ideada y desarrollada por el director francés Mohamed El Khatib, y presentada originalmente en su país de origen, esta pieza de teatro documental recolecta las historias verdaderas de sus participantes, adultos mayores no profesionales de la actuación, para abrir cuestionamientos, conversaciones, y plantear una sólida crítica en torno a la dignidad de los ancianos, a la manera en que la familia les anula o invisibiliza hasta en sus propios cuerpos, al maltrato o infantilización a los que son sujetos en un asilo, o en sus propios hogares. Al mismo tiempo la obra también celebra la vitalidad, deseo y pasión que aun residen en personas a quienes las arrugas o las canas marcan sus cuerpos y caras, testimonios de una existencia cargada de experiencia.
“Yo tuve mi primer orgasmo después de los 50 años.”
Raúl habla sobre sus experiencias sexuales en la calle de La Purísima, famosa por sus burdeles, cuando era joven, así como de las realidades que le implica ahora, a sus 75 años, el que algunas partes de su cuerpo ya no le funcionan como antes; al ser cuestionada sobre su primera vez, María, de 30 años y dedicada al cuidado geriátrico en una casa de retiro, relata una cómica anécdota sobre el descubrir a dos de sus pacientes en una posición un tanto comprometedora; problemas con los hijos para que acepten que sus padres aun son seres humanos, experiencias con Viagra y un momento para recordar a quien ya no está entre nosotros, con una foto incluida.
“¿Podrías hacernos un recuento de tu vida amorosa en un minuto?”
Al tratarse de una pieza de teatro documental, basada primordialmente en las historias de vida recolectadas entre los participantes, todos ellos integrantes del programa Aquí tú cuentas +50 de la UNAM, y no profesionales de la actuación, “La Vida Secreta de los Viejos” encuentra su punto más sólido en cuán fascinantes resultan estas anécdotas, lo importantes que son los temas que aborda y que deben ser traídos a la mesa. Sin embargo, en su hilvanado, en el proceso de crear de estas historias una dramaturgia que mantenga la atención del espectador de forma ascendente, la obra tiende al estancamiento, a una sucesión de narrativas intercaladas por pequeños apartes, como lo son un karaoke, un momento shakesperiano en video o un homenaje, sin que lleven a una conclusión orgánica y sólida. De tal manera, el cierre de la puesta en escena se centra mucho más en un tema escénico, sobre el poder que tiene el teatro para impactar vidas, en un momento de lucimiento para la más joven del elenco, que en una verdadera conclusión sobre los tan vitales temas que se plantearon durante toda la puesta en escena.
“Mi deseo está intacto.”
En lo alto del escenario se encuentra una pantalla donde se muestra una tragedia amorosa que pasó en un asilo de Cuernavaca, pero que bien podría haber sucedido en la Verona shakesperiana. En el escenario hay sillas, una mesa con agua y vasos, un micrófono, y una tarima de madera con pocos escalones por ambos lados, lo necesario para que el elenco se pueda mover con libertad por el espacio con seguridad y comodidad, ya sea para que bailen, canten o puedan cómodamente ver un espectáculo musical con tap y sonetos de Sor Juana incluidos, con un toque de marxismo, Brechy, ópera y Celine Dion.
“Ahora que te tengo ya no necesito un estimulador cardiaco.”
La dirección que propone Mohamed El Khatib en “La Vida Secreta de los Viejos” opera desde dos frentes. El primordial se centra en el cuidado que se pone para que el elenco alternante conformado por Claudia Elena Ríos Arellano, David Morales, Elsa Guadalupe Torres González, Eva Beatriz Ruiz Calvillo, Leonor Santiago Serrano, Lucía Ramírez Corona, Rafael Avinadab López López, Raúl Cortés Salinas y Teresa Monroy pueda compartir sus historias con seguridad. Esto se percibe con detalles como la presencia de Arnaud Charpentiere, asistente de dirección y adaptador a la versión mexicana, quien siempre tiene el libreto a la mano para ayudar a cualquier participante con alguna línea. Un segundo ejemplo de ello se encuentra en la forma en que María Kemp apoya a todos los presentes a moverse o sentarse, por ejemplo, antes de tener oportunidad de desplegar todos sus talentos como cantante, bailarina y actriz. Esta decisión permite que cada uno de los participantes se plante en el escenario con firmeza, opere desde los recursos actorales que tiene a su disposición, siendo su honestidad y naturalidad la mayor carta que tienen a su alcance.
“Yo siempre quise ser una mujer fatal.”
El segundo eje desde el que opera la obra se encuentra en buscar darle cierto dinamismo al hilado de historias, en tratar de convertirla en una puesta en escena y no meramente en una sucesión de pequeñas conferencias, confesiones e historias. Es en este rubro donde el montaje no se solidifica. La lectura de una carta de o una escena de karaoke no alcanzan a conectar a nivel emocional, no suman de lleno a la conversación. Ciertamente, la presencia de un miembro finado a través de una urna, o la historia de amor que se muestra en video con la participación María del Carmen Castillo Mercado y Tomás Vicente Alcázar son momentos potentes, principalmente este último, más no cohesionan de forma orgánica.
“Es preferible morir en escena que en un asilo.”
Me siento profundamente bendecido al aun contar con mi madre. A sus 83 años, ella es totalmente independiente, ya que cuenta con una pensión, resultado de más de 30 años de trabajo, y con la app de Didi, ella es libre para ir a donde quiera, ver a quien quiera. Estuvo casada por segunda ocasión con un hombre que la hizo profundamente feliz hasta que el COVID terminó con su vida. Sin embargo, yo confieso que jamás he indagado sobre la vida amorosa de mi madre, mucho menos de sus deseos sexuales, salvo lo estrictamente necesario, que es bastante poco. Igualmente, confieso que me cuesta mucho trabajo a momentos no infantilizarla, no poner en riesgo su dignidad, más que nada en cuidados a su salud o su economía, a sabiendas que su mente está perfectamente sana. Mi madre tiene, y ha tenido, su vida secreta, y merece respeto, intimidad, amor y dignidad. Lección aprendida.

DATOS GENERALES
(Toda la información contenida a continuación proviene de la producción)
OBRA: La Vida Secreta de los Viejos
CREADOR Y DIRECCIÓN: Mohamed El Khatib
TRADUCCIÓN: Francia Castañeda
ADAPTACIÓN: Arnaud Charpentiere
ELENCO: Arnaud Charpentiere, Claudia Elena Ríos Arellano, David Morales, Elsa Guadalupe Torres González, Eva Beatriz Ruiz Calvillo, Leonor Santiago Serrano, Lucía Ramírez Corona, María Kemp, Rafael Avinadab López López, Raúl Cortés Salinas y Teresa Monroy
EN VIDEO: María del Carmen Castillo Mercado y Tomás Vicente Alcázar
DÓNDE: Teatro Juan Ruiz de Alarcón
DIRECCIÓN: Centro Cultural Universitario, Insurgentes Sur 3000
CUÁNDO: Jueves, Viernes Y Sábado 19:00 y Domingo 18:00 horas. Hasta el 22 de noviembre 2026
COSTO: $150, aplican descuentos. Boletos en taquilla y Boletos | La vida secreta de los viejos | Universidad Nacional Autónoma de México
DURACIÓN: 70 minutos sin intermedio




