SEPULTURAS

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Para quienes desean adentrarse al interior de la mente de un hombre para quien lo guerra de Vietnam no acabará jamás.

SEPULTURAS

Por Juan Carlos Araujo (@jcaraujob)
Fotografías: Ricardo Castillo Cuevas (RiAlCastillo)

“No cierres los ojos porque te pierdes.”

La guerra de Vietnam terminó hace muchos años, pero para Robert la presencia de Charlie no se ha ido, quizás nunca lo hará. Sólo, recluido en un asilo, el capitán se ve asediado por fantasmas del pasado, por aquellos que no lo visitan, quizás porque ni siquiera existen, por su propia inmundicia y por seres malévolos afuera de su habitación que sólo esperan el momento adecuado para sacar de él el mejor provecho. Quisiera descansar, dejar ir esa voz que le canta seductoramente, ya no hablar más con falsas presencias. Quizás la única solución sea rendirse y… ponerse esa camisa.

“¿Sabes cuánto van a pagar por mí?”

Los traumas de la guerra, específicamente el llamado trastorno de estrés postraumático es retratado en “Sepulturas” del dramaturgo Hugo Alfredo Hinojosa a través de Robert, un veterano mexicano enlistado por el ejército norteamericano para pelear en una de las guerras de mayor sinsentido del siglo XX. Recluido en un asilo, asediado por un médico y una enfermera de valores éticos por demás cuestionables, Robert transita entre la realidad y sus propias pesadillas vívidas mientras trata de darle sentido a una existencia en la que las cicatrices de la guerra se encuentran tanto en su cuerpo como en su mente.




“No pasa nada si me olvidas.”

Mientras que el interno convive con el imaginario Charle en sus aposentos, médico y enfermera discuten sobre el dinero que podrán recibir una vez que el paciente sea enviado a un hospital psiquiátrico para efectos de experimentación. Esta dualidad en el discurso de “Sepulturas”, entre el horror de los recuerdos y el de la realidad, es el punto de mayor interés dentro de la dramaturgia de Hinojosa. Cruda en su presentación, fina en el uso del lenguaje, profunda en el desarrollo de cada uno de los complejos personajes, la obra muestra un prisma de todos los efectos secundarios que puede provocar un enfrentamiento bélico sobre aquellos que no tuvieron ninguna opinión al respecto. Ciertamente, el flujo narrativo del conflicto tiende a empantanarse en la parte media del texto, al momento en que se profundiza más sobre los padres de Robert por ejemplo. No obstante, la dramaturgia es potente y efectiva en su objetivo de mostrar los horrores de la postguerra.

“Me pedían de favor que les quitara la vida.”

Un asilo que pareciera el interior de un navío, posiblemente un submarino. En las esquinas, jungla, en las alturas un camerino que también podría ser la cabina del capitán. En un momento de ensoñación de Robert, se abren las puertas centrales del transporte y aparece una bella mujer exótica para cantar la icónica I Say a Little Prayer mientras que atrás de ella, a manera de coro, el médico y la enfermera bailan. La dirección de Emma DIb en “Sepulturas” consigue inyectar un fuerte sentido onírico a la propuesta, al crear un universo que sólo existe en el ya anciano veterano. Apoyada fuertemente por la magnífica escenografía de Arelly Blas y Francisco Álvarez, la directora juega con diferentes alturas, recovecos en el espacio y con el nivel de intimidad mientras se recorren los rincones de la mente de Robert.




“¿Por qué me mandaste a la guerra mamá?”

Robert le grita a su enfermera para que le limpie la suciedad, recordándole que para eso le paga. Momentos más tarde tiene una plática cotidiana con un amigo en figura del médico que lo cuida o se desarma ante su supuesta madre a quien le pide explicaciones sin respuesta. “Sepulturas” es, sin duda, un vehículo para que el actor Arturo Ríos, quien alterna funciones con Humberto Solórzano, saque a relucir su rango histriónico desde un punto honesto y visceral. Frágil o fúrico, perdido o firme cual soldado, Ríos se apodera del personaje en su trágico camino. A su lado, el resto del elenco lo conforman Bárbara Eibenschutz, Rodolfo Arias y Muriel Ricard. Como el metafísico personaje de “la vida” Ricard demuestra sus dotes vocales al mismo tiempo que encarna con firmeza al asiático Charlie.

“La vida es una hermosa cárcel para el pasado.”

Los horrores de la guerra son indescriptibles. Actos bestiales de hombres matando a hombres son visiones infernales que ninguna persona debería presenciar, mucho menos experimentar en carne propia. Las cicatrices que quedan tras un hecho tan profundamente traumático son profundas, indelebles y, desafortunadamente, siempre presentes. Mi abuelo, veterano de la Segunda Guerra Mundial, lo entendía perfectamente bien. Nunca fue una persona completamente funcional tras regresar de pelear contra la Alemania Nazi. Así es la guerra.

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DATOS GENERALES

(Toda la información contenida a continuación proviene de la producción)

OBRA: “Sepulturas”

DRAMATURGIA: Hugo Alfredo Hinojosa

DIRECCIÓN: Emma Dib

ACTUAN: Arturo Ríos/Humberto Solórzano, Bárbara Eibenschutz, Rodolfo Arias y Muriel Ricard.

DÓNDE: Teatro Santa Catarina

DIRECCIÓN: Jardín Santa Catarina 10, Plaza de Santa Catarina, Coyoacán.

CUÁNDO: Miércoles, Jueves y Viernes 20:00, Sábado 19:00 y Domingo 18:00 hrs. Hasta el 29 de Junio.

COSTO: $150. Boletos en taquilla y en www.teatrounam.com  Aplican descuentos.

DURACIÓN: 90 minutos sin intermedio

DATOS DEL TEATRO: No cuenta con estacionamiento o valet parking.

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Juan Carlos Araujo

Licenciado en Literatura Dramática y Teatro con experiencia de más de veinte años en crítica teatral. Miembro de la Muestra Crítica de la Muestra Nacional de Teatro y Miembro de la Agrupación de Críticos y Periodistas de México.

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