SÓLO QUIERO HACERTE FELIZ

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Para quienes desean carcajearse con una trilogía sobre la disfunción familiar, los juegos de la seducción y un fallido viaje a Iguala.

SÓLO QUIERO HACERTE FELIZ

Por Juan Carlos Araujo (@jcaraujob)
Fotografías: Ricardo Castillo Cuevas (RiAlCastillo)

“Ana María, ¿qué pasó en el tapete?”

Lo único que quería Ana María era un fin de semana lejos de su madre enferma, de su inexistente relación con su vecino Neto, de todos los problemas que hacen de su vida algo agobiante. Claro que el hecho de que con quien se iba a escapar es el esposo de su hermana Raquel podría complicar un poquito las cosas. Entre ponches traidores, imprudentes llamadas a la media noche, y muchísimas mentiras que ocultar, los ocupantes de una casa en Cuautla, Morelos pronto descubrirán que hay demasiadas cosas sucediendo en la sala, en el comedor y en el jardín.

“Aunque sea por una vez, ¿podríamos cenar en paz como una familia civilizada?”

Los secretos que se encierran dentro de una familia aparentemente normal, el poder de seducción de un muy egocéntrico casanova, una madre convaleciente que nunca aparece en escena pero que se encarga de hacerle la vida imposible a todos, y hasta un pobre gato atrapado en un árbol son algunos de los elementos que se encargan de provocar carcajadas tras carcajadas en una de los retos dramatúrgicos más divertidos y bien logrados del siglo veinte. “Sólo Quiero Hacerte Feliz”, escrita por el renombrado dramaturgo inglés Alan Ayckbourn, no es una obra de teatro, sino tres, cada una de ellas sucediendo en una parte distinta de la casa donde se desarrolla la acción, y que en conjunto logran una comedia de enredos sencillamente irresistible tanto por su inteligencia como por su ingenio y sentido del humor.




“¿Otra vez nos vamos a pasar la noche jugando a las sonrisas fingidas?”

De la nada, y sin ninguna razón aparente, Reynaldo llega a la sala y se lleva un bote de basura; al entrar al comedor, Neto está carcajeándose de la nada; como si de una ocurrencia se tratara, Sara empieza a hablar con su esposo de cómo le gustaría escaparse un día ella sola a la playa, quizás a Vallarta. Cada uno de estos momentos producen carcajadas entre algunos espectadores, mientras que otros están tratando de armar las piezas del rompecabezas. Dividida en tres partes, “En la Sala”, “En el Comedor” y “En El Jardín”, “Sólo Quiero Hacerte Feliz” funciona ya sea viendo una sola de las partes o disfrutando de la trilogía completa, sin importar en absoluto el orden en que se vean. Gracias a un minucioso trabajo en la creación de personajes y en el entretejido de las situaciones, la dramaturgia es exitosa por conseguir que cada una de las obras se sostenga por sus propios méritos tanto de narrativa como de humor, consiguiendo así un juego detectivesco donde el público se convierte en cómplice y voyerista de los juegos perversos que están sucediendo en cada una de las partes de la casa. A medida que el espectador va conectando las historias, llenando los huecos en la trama, y descubriendo las verdaderas intenciones de cada uno de los personajes, las carcajadas se liberan a manos llenas. Es importante destacar la adaptación del también director Juan Ríos Cantú quien transporta la historia de Ayckbourn a una casa en Cuautla Morelos en 1974 con toda credibilidad y naturalidad, así como la traducción y tropicalización de Alfredo Michel quien consigue transportar a los espectadores al lenguaje que se usaba en los 70s.

“Qué rápido se está volviendo insoportable nuestra cena, ¿verdad?”

Tras un malentendido, Neto decide defender el honor de Ana María, lanzándole un golpe al siempre egoísta Mauricio. En ese preciso instante, la luz cambia a tonos oscuros y la acción se desarrolla en cámara lenta hasta que Mauricio termina en el suelo. Este recurso escénico, perteneciente a “En el Comedor”, se repite en las otras dos partes de la trilogía durante momentos distintos, cada uno de ellos provocando enormes carcajadas entre los asistentes. Apoyada por el trabajo de iluminación y escenografía a cargo de Sergio Villegas, el meticuloso diseño de vestuario de época por parte de Mario Marín del Río y la música original de Eliseo Santillán, la dirección de Juan Ríos Cantú es sólida en cuanto a su entendimiento de abordar la comedia desde la más absoluta seriedad, salvo por ciertos momentos bien escogidos en los que se toca ligeramente el terreno de la farsa. De tal manera, son las fallas de personalidad de cada uno de los personajes los que generan hilaridad, sus sarcasmos y sus psicopatías, no la búsqueda de una risa fácil a través de un humor más burdo. Gracias a ello es que los constantes insultos que recibe Neto, el veneno sonriente que escupe Sara, la ridícula necesidad de llamar la atención de Mauricio, los eternos reclamos del muy poco útil Rey, la inverosímil ceguera de Raquel, o la amargura que a momentos desata Ana María son causa de gracia, cuando en la narrativa nada de esto es realmente gracioso sino patético.




“A todos en esta casa nos han dado ganas de matarte alguna vez.”

Desesperadamente tratando de siempre mantener las bellas imágenes públicas en orden, la muy sufrida Sara desorbita los ojos, afecta su caminado y hablar, lamenta cada aspecto de su existencia, antes de estallar en colera o dejarse seducir con la idea de una escapadita a Vallarta. Por su parte, el siempre inocente Neto pierde el hilo de las conversaciones ante el más mínimo vistazo del gato, no entiende todos los insultos que se le lanzan, pero está listo para defender el honor de quien no está muy seguro de que ama. El sólido elenco de “Sólo Quiero Hacerte Feliz” es el verdadero secreto para que el monumental reto escénico se logre con creces. Mientras que Pablo Perroni como Mauricio desarrolla un personaje que es ridículo en su constante necesidad de hacerse ver y llamar la atención, patético en su evidente infelicidad, Mariana Garza hace uso de su técnica realista de actuación para dejar en claro qué tan cansada está con su vida. Carlos Rangel personifica al poco útil Reynaldo con gran vis cómica, mientras que Yuriria del Valle interpreta a la casi ciega Raquel con flemática afectación que raya en lo irreal. Sin embargo, quienes en verdad destacan en la obra por tan seria e hilarante construcción de personajes son Mariana Gajá y Mario Alberto Monroy como Sara y Neto respectivamente, quienes con un simple levantar de ceja o con una exhalación gutural consiguen ganarse al público en cualquiera de las tres obras.

“El problema nunca fue la casa, sino sus habitantes.”

La marca de una gran comedia es su capacidad de hacer reír, aun después de que se conocen sus secretos. Yo confieso que he tenido la oportunidad de ver la trilogía completa de “Sólo Quiero Hacerte Feliz” cuatro veces a lo largo de los años y en cada una de las ocasiones no sólo la he disfrutado enormemente, he soltado verdaderas risotadas. En tiempos tan difíciles como los que vivimos hoy en día, entre pandemia, crisis y violencia, el teatro tiene un poder único y maravilloso, el de ofrecer un escapismo, un paréntesis a las dificultades diarias, a hacer muy, pero muy felices.

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DATOS GENERALES

(Toda la información contenida a continuación proviene de la producción)

OBRA: “Sólo Quiero Hacerte Feliz”

DRAMATURGIA: Alan Ayckbourn

TRADUCCIÓN Y ADAPTACIÓN: Alfredo Michel

DIRECCIÓN: Juan Ríos Cantú

ACTÚAN: Mariana Garza, Pablo Perroni, Mariana Gajá, Yuriria del Valle, Carlos Rangel y Mario Alberto Monroy.

DÓNDE: Foro Lucerna

DIRECCIÓN: Lucerna 64 esquina con Milán, Colonia Juárez.

CUÁNDO: COMEDOR  Viernes 20:30, SÁBADO 14:00 y Domingo 14:00 hrs.

                 SALA Sábado 18:15 y Domingo 17:00 hrs.

                 JARDÍN Sábado 20:45 y Domingo 19:30 hrs.

COSTO: $350. Hay precio especial de combo por las tres obras en taquilla Boletos en taquilla y en Boletos para Sólo quiero hacerte feliz | Detalle de fechas para Comedia | Ticketmaster MX | Página 1

DURACIÓN: 120 minutos con un intermedio de 10 minutos en cada obra.

DATOS DEL TEATRO: Cuenta con valet parking. Les recomendamos revisar el resto de su cartelera así como las obras que se presentan en el Teatro Milán, dentro del mismo edificio.

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Licenciado en Literatura Dramática y Teatro con experiencia de más de veinte años en crítica teatral. Miembro de la Muestra Crítica de la Muestra Nacional de Teatro y Miembro de la Agrupación de Críticos y Periodistas de México.

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