FOTOGRAFÍAS: CORTESÍA DE LA PRODUCCIÓN
NOCTURNO
Para quienes desean ver un calmo, lírico y melancólico unipersonal en torno a la culpabilidad.
NOCTURNO

“Cuando tenía 17 años maté a mi hermana.”
El trágico evento sucedió a temprana edad, más las consecuencias lo marcaron para el resto de su vida. Algunos lo llamaron un accidente, otros una colisión, pero palabras como decapitación y homicidio involuntario dejan huellas en la mente, en una familia devastada, provocan depresión en una madre, que un padre ponga un arma frente a su hijo, que no haya espacio para relaciones afectivas. Esta pieza musical llamada vida es una herida que nunca de pulsar, son notas sobre un piano cargadas de melancolía.
“De lo único que eres culpable es de no haber evitado un accidente.”
Un nocturno es una pieza musical comúnmente inspirada por la noche y que se caracteriza por su carácter íntimo y melancólico, siendo los más reconocidos aquellos compuestos por Chopin. Específicamente el nocturno del compositor noruego Edvard Grieg, escrito en 1981, es una pieza contemplativa, reflexiva y de textura suave cuya estructura musical sirve como columna vertebral para la construcción de “Nocturno”, unipersonal escrito en 2000 por el dramaturgo norteamericano Adam Rapp, que funciona más como una meditación lírica sobre la culpa, el duelo, y las maneras de tratar de escapar del pasado que como una obra convencional de teatro.
“Lo único que queda es un silencio aplastante.”
La manera en que el narrador describe el hecho que le cambió irremediablemente la vida pasa desde la descripción del calor que hacía dentro del coche que manejaba ese día, hasta las múltiples formas en que se imagina que su difunta hermana vivió la tragedia. La fuga que realiza a Nueva York, el derrumbe de su estructura familiar, el escape que encuentra en los libros, y el reencuentro con su padre muchos años más tarde son parte de una narrativa pausada, sin grandes aspavientos, más reflexiva que dramática, más como si el interlocutor le estuviera leyendo al público pasajes de su novela que accionando una escena teatral.
“El remordimiento no envejece.”
La premisa que presenta “Nocturno” es potente: una vida que se desmorona, pero que debe de seguir adelante, tras un accidente en el que un miembro de una familia clasemediera le arranca la vida a su hermana menor. De igual manera, el tema del manejo de culpa y duelo, tanto de quien fue responsable de evento, como de sus padres, resulta fascinante. Sin embargo, en el buscar emular la estructura y tono de un nocturno, la pieza musical, en crear una narrativa más cercana a la de una novela que a la de una dramaturgia escénica, específicamente en el hecho de no presentar un conflicto ni desarrollar tensión de riesgo, sino meramente presentar y compartir hechos, el trabajo de Adam Rapp carece de fortaleza sobre la escena. Su lírica está bellamente elaborada, un trabajo que sería una agradable lectura, pero que no necesariamente engancha cuando se piensa como un unipersonal.
“Tienes que sobrevivir para escapar, tienes que escapar para sobrevivir.”
Tras la tercera llamada, pero antes de que comience la obra como tal, Daniel Giménez Cacho entra a escena para ser microfoneado, y ser aplaudido por la audiencia. Su actuar es congruente con la premisa del autor, libre de grandes acentos o matices, el narrador que interpreta hace justamente lo que su nombre indica: narra. Mientras esto sucede, a su alrededor el escenario rodeado en tres frentes por espejos tiene su propia vida. Pasto crece a sus pies entre tablas de madera, muebles o nieve bajan de lo alto del escenario, un marco rectangular superior con luces va moviéndose de lado a lado, o de arriba hacia abajo, todo esto creando símbolos disociados a lo que el narrador comparte, o que no resultan lo suficientemente claros para ser asequibles por la audiencia.
“El piano no canta, llora.”
Bajo la dirección de Francisco Franco Alba, “Nocturno” sigue la línea establecida en el texto al entregar una puesta en escena apenumbrada, tenue en la entrega del diálogo, carente de grandes matices, todo en un medio tono, tal y como se esperaría de la música a la que se hace referencia, pero que curiosamente no se toca en la obra. La interpretación de Daniel Giménez Cacho es meditativa, hecha para ser escuchada con tranquilidad, un reflejo del sonambulismo en el que el narrador ha vivido su vida tras el accidente. La propuesta estética, a cargo de Aurelio Palomino en la escenografía, iluminación y vestuario, es hermosa de apreciar, aun cuando está, en gran medida, disociada de lo que se está hablando en la dramaturgia. El resultado es visualmente arrebatador dentro de una puesta en escena que habita más en las planicies que en las montañas, donde la tensión o el conflicto están ausentes de lo que se narra.
“Un encuentro así, después de tantos años, exige una pausa dramática.”
“Nocturno” de Adam Rapp, dirigido por Francisco Franco Alba y con la actuación de Daniel Giménez Cacho se presenta en el CCT2, Centro Cultural Teatro 2, de viernes a domingo.

DATOS GENERALES
(Toda la información contenida a continuación proviene de la producción)
OBRA: Nocturno
DRAMATURGIA: Adam Rapp
TRADUCCIÓN: Guillermo Wiechers
DIRECCIÓN: Francisco Franco Alba
ELENCO: Daniel Giménez Cacho
DÓNDE: Centro Cultural Teatro 2
DIRECCIÓN: Avenida Cuauhtémoc 119, esquina con Puebla, Colonia Roma
CUÁNDO: Viernes 20:00, sábado 18:00 y 20:30, Domingo 18:00 horas
COSTO: $2,400 y $1,400. Boletos en taquilla o en Nocturno
DURACIÓN: 90 minutos sin intermedio




