VIRUS

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Para quienes desean confrontar su propia virulencia.

VIRUS

Por Juan Carlos Araujo (@jcaraujob)
Fotografías: Ricardo Castillo Cuevas (@RiAlCastillo)

 

“La palabra era Dios y la palabra era carne… carne humana.”

En vista de que las palabras escritas le han dejado de funcionar, un escritor decide confrontar a sus propios demonios a través de una grabadora. Tonto ingenuo que no entiende que aquello que trata de evitar habita en su propio interior, le carcome poco a poco el cerebro, lo invade por completo y lo convierte en víctima o victimario, en gusano o caracol, en un orangután tratando de comunicarse con quien no lo quiere escuchar. Ese furúnculo que crece es él mismo y no se detendrá hasta acabar con todo.

“El silencio es aterrador sólo para los que verbalizamos compulsivamente.”

Tomando como referencia las teorías parasíticas sobre el lenguaje del escritor posmodernista William Burroughs, el dramaturgo y director Andrés Motta crea “Virus”, un montaje de tintes casi dantescos y un tanto surrealista donde el espectador es confrontado con la idea de que el lenguaje proviene de un virus alojado en el cerebro de nuestros antepasados. En voz de un escritor que ha perdido la capacidad de escribir y dos entes entre terroríficos y caricaturescos, esta pieza de teatro de tonos absurdistas que podrían remitir al trabajo de Ionesco es una exploración tanto intelectual como escénica de entender un lenguaje donde no hay mucho que decir para empezar.

“Si los problemas se resuelven, el cerebro se vuelve obsoleto.”

Dos seres pintados de verde y azul invaden el escenario personificando a un orangután, al gobernante del país más feliz del mundo, a un gallardo entrevistador o a un crecimiento del cuerpo con personalidad propia. Al fondo, un escritorio desde donde un hombre de edad madura graba sus pensamientos a manera de diario. Luces y sonidos se conjuntan, las palabras se confunden, lo irreal y lo tangible pierden sentido. Compleja tanto en su propuesta dramatúrgica como escénica y por demás demandante sobre el espectador, “Virus” es un viaje sensorial sumamente bien logrado a nivel técnico y teatral donde el público es tomado por asalto en un viaje que lejos de buscar ser entendido, se debe de experimentar, sentir y vivir como lo que es, dejando el análisis y la reflexión una vez acabada la función, tareas que seguramente no serán fáciles pero en definitiva al mismo tiempo fascinantes.





“No se discute con el agente invasor.”

A un ansioso hombre a punto de entrar a una entrevista de trabajo se le indica que espere en un banquito. Él obedientemente sigue las instrucciones con una sonrisa en la cara. Esa sonrisa congelada en sus labios y sus ojos rojos poco a poco mostrarán el paso del tiempo, de minutos, horas, días y una eternidad quizás en espera sin moverse de su asiento, pero con toda la desesperación en sus gestos que se tronarán en un grito desquiciado de angustia desenfrenada. Siempre he sostenido que para que un trabajo actoral funcione, los involucrados se tienen que comprometer de lleno al proyecto, dejándose llevar por su búsqueda. Esto queda por demás demostrado en “Virus” con actuaciones físicas y anímicas de primer nivel por parte de Gerson Martínez y Guillermo León como estos parásitos que resultan exquisitos en la farsa, aterradores en lo grotesco, fascinantes en lo doloroso o incomprensibles en lo llanamente absurdo. El elenco lo completa Miguel Flores con iguales resultados pero en lo real y mundano, dando como resultado una puesta en escena que claramente experimenta, busca, provoca y reta en una experiencia exitosa a nivel teatral.

“Si no hablo, no pienso.”

Me considero una persona que ha dedicado su vida a las letras, a la enseñanza de idiomas, a ayudar a la gente a comunicarse mejor día con día, al mismo tiempo que usa sus palabras para analizar e invitar a otros a vivir múltiples experiencias escénicas. “Virus”, en su crítica a todo lo que soy y represento, en su casi pretenciosa intelectualidad, me resulta un absoluto deleite al provocarme preguntas sin respuesta, al enfrentarme a mi propio cerebro y a los parásitos que lo invaden, a cuestionarme en qué punto del ciclo de la vida me encuentro y en qué momento los gusanos saldrán de entre mis ojos.

 

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DATOS GENERALES

(Toda la información contenida a continuación proviene de la producción)

OBRA: “Virus”

DRAMATURGIA Y DIRECCIÓN: Andrés Motta

ACTUAN: Miguel Flores, Gerson Martínez y Guillermo León.

DÓNDE: Foro La Gruta dentro del Centro Cultural Helénico.

DIRECCIÓN: Avenida Revolución 1500, Colonia Guadalupe Inn.

CUÁNDO: Martes 20:30 hrs.

COSTO: $150. Boletos disponibles en taquilla y Ticketmaster.

DURACIÓN: 60 minutos sin intermedio.

DATOS DEL TEATRO: Cuenta con estacionamiento y valet parking.

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Juan Carlos Araujo

El mundo es un lugar horrible, horrible. Eso no significa que yo tenga que ser una persona horrible. EL JUEGO QUE TODOS JUGAMOS ALEJANDRO JODOROWSKI

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