TOM PAIN (BASADO EN NADA)

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Para quienes desean adentrarse a la difusa mente de un hombre atormentado por la magia, el amor y las abejas.

TOM PAIN (BASADO EN NADA)

Por Juan Carlos Araujo (@jcaraujob)
Fotografías: Ricardo Castillo Cuevas (RiAlCastillo)

“¿A ustedes cuándo se les acabó la niñez?”

Parado frente a toda la audiencia entre sombras y no muy seguro de querer estar sobre el escenario, Tom define la palabra miedo. Esto podría ser una bizarra rutina de comedia o un acto confesional, de igual manera cabría dentro del humor negro o en la más patética de las revelaciones. Lo es todo ello y lo es nada. En realidad son las disertaciones de un hombre ahogado por una vida plagada por su propio apellido, es la caótica y desenfrenada verborrea de alguien que quisiera realizar el más grande truco de magia de todos los tiempos: desaparecer.

“No distingo entre ustedes y yo.”

El dramaturgo norteamericano Will Eno llegó a ser finalista de los premios Pulitzer a teatro en el año 2005 por su obra “Tom Pain (Basado en Nada)”. Considerada por la crítica mundial como uno de los monólogos más potentes que se han escrito en la primera década del siglo XXI, esta obra invita al espectador al interior de la desperdigada mente de un hombre cuya vida ha estado plagada de dolor, tanto físico como anímico a través de un humor negro cáustico y violento. Ahora narrando la electrocución de un perro, las desventuras de un niño vestido de vaquero, pretendiendo hacer un malogrado acto de magia o abriendo su corazón para revelar cuán roto ha quedado tras un desamor, cada uno de los callejones argumentales por los que transita el protagonista parecieran ser desvaríos sin sentido, pero que al unirlos revelan un alma perdida, muy dolida y cansada por la vida, una que lo único que busca es tener un contacto real con otro ser humano como al rozarle la mejilla.




“Sigamos adelante a pesar de nuestras deficiencias obvias.”

De la nada, Tom declara a viva voz a todo el público que habrá una rifa con los números que se encuentran en la parte trasera del programa de mano. Segundos después increpa a los asistentes sobre cuán ridícula es esa idea. Más adelante en la obra, Tom repite la misma rutina de la rifa, siendo el músico en vivo quien tiene que decirle que eso ya lo había dicho. Tom, confundido, trata de retomar el hilo de lo que quería realmente decir y continúa hablando del amor, de un ataque de abejas y de lo muy cansado que ya está de su vida. “Tom Pain (Basado en Nada)” podría parecer un trabajo de dramaturgia absurdista. Lejos de ello, es un muy honesto recuento de la fragilidad humana, de cuánto tiempo desperdiciamos en nuestras vidas, de la poca imaginación que usamos en nuestra vida. Así como la obra, adaptada con gran certeza a la realidad actual mexicana metropolitana por Paula Zelaya Cervantes, se puede percibir como un manifiesto del dolor humano, también puede ser percibida como un grito desesperado por que todos y cada uno de nosotros vivamos nuestra vida como si fuera el último, sin importar que aun nos queden más de 40 años por delante.

“Qué paciencia me tienen.”

Tom, tras uno de sus muchos y vertiginosos soliloquios, se regaña a sí mismo dándose rápidos golpes en la sien. Al momento de dirigirse directamente al público, lo realiza confrontándolo de manera casi feral, desquiciada. Lo que vemos en escena es a un hombre limítrofe que pareciera estar a medio paso de caer en el irreversible camino de la locura. La lectura a “Tom Pain (Basado en Nada)” que da el director Adrián Vázquez, responsable de poderosos trabajos como Algo de un Tal Shakespeare, Visceral o Dos Para el Camino lleva el monólogo al terreno de la oligofrenia, presentando al personaje mucho menos como un ser fracturado y más como un hombre completamente fuera de control y separado del mundo funcional. Con textos hablados a toda velocidad, corporalidad violenta y cambios de ánimos discordantes durante toda la puesta en escena, el Tom Pain que plantea Vázquez no es fácil de conmiserar, de conectar con él a nivel anímico pues es el desquiciamiento y la agresión lo que predomina, no la fragilidad de alguien que ya no es capaz de terminar una idea por el simple hecho de estar exhausto por la vida. Se destaca el buen trabajo de iluminación de Matías Gorlero y el diseño de vestuario de Estela Fagoaga quienes logran desde sus trincheras darle peso a la propuesta de montaje.




“Seguramente tienes la garganta seca de todas las cosas que nunca vas a decir.”

Tom declara muy seriamente que necesita de un voluntario para que suba con él al escenario para realizar un acto de magia. Tras caminar entre las butacas buscando al candidato perfecto su mente toma una curva y comienza a hablar de totalmente otra cosa. Mas adelante, el protagonista regresa a su intención original y finalmente sube a un espectador. Tras las preparaciones necesarias, Tom le pide al miembro del público que cierre sus ojos y respire hasta que se le indique lo contrario. Lo que sigue es uno de los momentos más honestos de la puesta en escena, donde el desenfrenado monologuista revela la más sangrante de sus heridas mientras un espectador respira en el escenario. Bajo la clara línea actoral establecida por la dirección, Luis Arrieta realiza un trabajo comprometido y honesto donde es capaz de llevar al límite a su personaje al mismo tiempo que le dota de fragilidad y un deseo de ser comprendido si no como persona, en el urgente mensaje de vida que quiere transmitir. Ya sea increpando a los presentes con su vulgar hablar y reír, describiendo la manera en que un perro muere electrocutado o confesando cuánto extraña a la mujer que amó, Arrieta crea un Tom que, aun cuando está muy cercano al poco agradecido terreno de la locura, es capaz de dejar en los presentes tanto el sinsabor de sus penas como toda una gama de semillas de reflexión sobre lo que significa la vida.

“Imagínense lo que se les dé la gana, pero imaginen.”

Las penas de una niñez, aunadas a un dolor incomprensible del corazón son parte de las llagas que todos cargamos en el alma en el proceso de este camino tan bizarro y complejo que llamamos vida. Tom Pain quisiera desaparecer, realizar ese acto de magia perfecto que lo liberará de todo aquello que le aqueja. Otros, tal y como él lo indica, prefieren imaginar, vivir intensamente, estar en paz con sus dolores ya son los caminos a la madurez y a la paz. ¿Cuál eliges tú? ¿Qué esperas para vivir como si este fuera el último día de tu vida?

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DATOS GENERALES

(Toda la información contenida a continuación proviene de la producción)

OBRA: “Tom Pain (Basado en Nada)”

DRAMATURGIA: Will Eno

TRADUCCIÓN Y ADAPTACIÓN: Paula Zelaya Cervantes

DIRECCIÓN: Adrián Vázquez

ACTUA: Luis Arrieta

DÓNDE: La Teatrería.
DIRECCIÓN: Tabasco 152, Colonia Roma.

CUÁNDO: Miércoles 20:30 horas. Hasta el 11 de Septiembre.

COSTO: $300. Boletos en taquilla y www.lateatreria.com

DURACIÓN: 75 minutos sin intermedio.

DATOS DEL TEATRO: No cuenta con estacionamiento o valet parking.

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Juan Carlos Araujo

Licenciado en Literatura Dramática y Teatro con experiencia de más de veinte años en crítica teatral. Miembro de la Muestra Crítica de la Muestra Nacional de Teatro y Miembro de la Agrupación de Críticos y Periodistas de México.

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