SERENDIPIA

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Para quienes entienden que la indiferencia puede ser uno de los peores cánceres de esta sociedad. 

SERENDIPIA

Por Juan Carlos Araujo (@jcaraujob)
Fotografías: Ricardo Castillo Cuevas (RiAlCastillo)

 

 

“¿Cuál es la verdadera naturaleza del hombre?”

Lo que sucedió el día de ayer cimbró por completo su vida. La crisis había comenzado desde antes. La muerte de papá, el miedo que le provoca la soledad de mamá, un trabajo sin sentido y el recién abandono de la mujer a quien había entregado el corazón eran factores importantes para cuestionar el rumbo de su existencia. Sin embargo, ese niño que le habló y que él decidió ignorar, a quien le aplico la indiferencia con la que medio mundo vive día con día, lo llevo a tomar la caja de cartón con su pesado contenido y a llegar al límite de sus posibilidades. La salvación está entre las butacas si es que alguien está escuchando.

“Cuando regresé había una patrulla afuera de mi edificio.”

En un mundo vertiginoso donde todas las personas están demasiado ocupadas para prestar atención a quien tienen enfrente ha llevado a la sociedad a una crisis de indiferencia verdaderamente alarmante. Esta aflicción es la base sobre la que el dramaturgo y director Jonathan Huesca construye “Serendipia” un monólogo en melodrama que exacerba la necesidad de despertar del aparente letargo en el todos vivimos al punto de caer en el espinoso terreno de lo aleccionador y motivacional.




“Algo tiene que ocurrir para que alguien salga de este estado de indiferencia.”

Una familia rota, un trabajo sin sentido, una relación fallida, una reunión de secundaria truncada por la obsesión con las redes sociales y hasta los 43. La multiplicidad de temas con que “Serendipia” aborda el mismo tema, todas y cada una de las variaciones llegando a la misma conclusión, provoca que la intención narrativa del monólogo se diluya. A momentos la franca confesión de un hombre con el alma rota, a otros una charla inspiradora en tono de TED Talk, la dramaturgia de Huesca busca provocar, impulsar un cambio de conciencia en los presentes, uno que no sucedió en la función a la que asistí dada la pasividad final de la audiencia ante el claro grito a la acción que pide el personaje de los asistentes.

“Anoche yo pude hacer algo y no me importó.”

El protagonista se encuentra acostado al borde del escenario. El columpio montado en el centro del espacio se balancea de lado a lado, pasando peligrosamente cerca de su cabeza. A cada nuevo movimiento del personaje, el columpio pareciera estar a punto de golpearlo sin que suceda. La imagen de estar viviendo al límite queda por demás establecida. La escenificación que realiza el director Jonathan Huesca en “Serendipia” consigue fortalecer la dramaturgia con propuestas visuales acertadas en transmitir los mensajes de cambio que pide la obra. Palabras como MIEDO, MENTIR, ÁNIMO e INDIFERENTE son escritas con gis en el piso, una omnipresente caja de cartón mantiene el suspenso de sus contenidos de manera presta y un juego de niños pintado poco a poco establece el camino del héroe a volar o hacia el abismo, dependiendo de las decisiones personales de cada espectador. Sin duda, “Serendipia” es uno de los trabajos de dirección más interesantes de la aún muy joven carrera de Huesca.




“¿No será que ya todos estamos cansados?”

Al iniciar el montaje, el joven protagonista cuenta con calma y buen semblante lo ocurrido el día de ayer, aquello que vino a destrozarle todas las bases de su existencia misma. A medida que sigue la narración, el enojo lo posee, la desesperación lo domina, la tristeza lo embarga al mismo tiempo que realiza toda una serie de críticas sociales a la obsesión con las redes sociales, al desapego familiar, a la monotonía de la vida Godín, entre otros temas. Su descomposición es coherente con la línea narrativa, llegando al final de su narrativa como un cascajo vacío y sencillamente agotado. La interpretación que realiza Luis Miguel Moreno en “Serendipia” es atinada en el ramo formal de la actuación, comprometido y entregada con la visión del director, su cuerpo perfectamente a tono con el columpio con el que tiene toda una serie de interacciones. A pesar de que mucho de su sentir viene desde la mente y no de la entraña, Moreno consigue conmover e interesar al público con un texto manipulador que podría incluso llevar a las lágrimas a un alma frágil.

“Ya no quiero tener miedo.”

Nos hemos quedado ciegos. Nuestro cinismo, las agendas apretadas, el malpensar y toda una colección de excusas sin sentido han provocado que el dolor de los demás, el llanto de un niño o la mano extendida de una anciana pidiendo limosna sean completamente invisibles. Yo lo he hecho, ignorar, ser indiferente, y ha sucedido más de una vez. No hay azón que lo justifique, explicación que lo haga mejor. Debemos ser mejores como sociedad y la única manera de empezar es viéndonos a los ojos y reconociéndonos en nuestra necesidad.

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DATOS GENERALES

(Toda la información contenida a continuación proviene de la producción)

OBRA: “Serendipia”

DRAMATURGIA Y DIRECCIÓN: Jonathan Huesca

ACTÚAN: Luis Miguel Moreno

DÓNDE: Foro Cultural Bellescene

DIRECCIÓN: Zempoala 90, Colonia Narvarte.

CUÁNDO: Martes 20:30 horas. Hasta el 28 de Mayo.

COSTO: $250. Boletos en taquilla y en www.boletopolis.com Aplican descuentos.

DURACIÓN: 70 minutos sin intermedio.

DATOS DEL TEATRO: No cuenta con estacionamiento o valet parking.

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Juan Carlos Araujo

Licenciado en Literatura Dramática y Teatro con experiencia de más de veinte años en crítica teatral. Miembro de la Muestra Crítica de la Muestra Nacional de Teatro y Miembro de la Agrupación de Críticos y Periodistas de México.

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