LA VOZ HUMANA

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Para quienes quieren ser testigos de cuán difícil es tener que decir adiós.

LA VOZ HUMANA

Por Juan Carlos Araujo
Fotografías: Ricardo Castillo Cuevas (@RiAlCastillo)
 
“No sabes la felicidad que me da oír tu voz.”
 
Gris. Las paredes, las sillas, las ventanas, las puertas, los marcos y los espejos, todo es gris. El color ha dejado de existir al igual que ella, ahora que él no está. Se ha ido, la ha dejado, y desde entonces el silencio, un perro abandonado, su olor impregnado en unos guantes y sus recuerdos son su única compañía. El teléfono suena. Su corazón se detiene por un segundo, un segundo nada más, para empezar a latir con toda fuerza lleno de falsa esperanza y ciega fe de que algo va a cambiar. Es él, le está llamando. ¿Qué quiere? ¿Por qué llama? ¿Está arrepentido y quiere volver? La enorme sonrisa que se cierne sobre su cara es la antesala a las lágrimas que están a punto de correr. Va a sobrevivir… le va a doler.
 
“Sufrir es muy cansado, ¿no lo sabías?”
El proceso de duelo que se vive tras una pérdida, específicamente la de una ruptura de pareja, y la enfermiza relación que se produce entre un teléfono y la persona que está esperando a que suene para poder entrar en contacto aunque sea por unos minutos con quien aún se ama, son los temas que explora el célebre escritor francés Jean Cocteau en su monólogo “La Voz Humana”. Escrito como respuesta a las quejas de las actrices con las que trabajaba sobre la ausencia de material en el que pudieran lucir sus capacidades actorales, Cocteau escribe este poderoso manifiesto sobre la relación que un ser humano puede desarrollar con un objeto inanimado o con la voz que se encuentra del otro lado de él.
“¡No, no quiero dejar un mensaje, quiero hablar con mi amor!”
A partir de simples frases cortas, entrecortadas, en una conversación de la cual el espectador sólo puede escuchar una mitad mientras que se puede adivinar la otra, Cocteau consigue capturar los diferentes momentos de tan doloroso proceso. El hueco en el estómago al momento de sonar el teléfono, la casual indiferencia que se finge al oír esa voz de nuevo, la angustia de que se corte una llamada, los chantajes sentimentales y las mentiras que se dicen con la esperanza de conseguir unos minutos más, la zozobra que produce el colgar sin la certeza de que existirá una oportunidad de escucharlo otra vez o la final aceptación de que nunca va a volver son parte de una serie de duras escenas que el público vive junto a esta destrozada mujer.
“Este pedazo de metal es lo único que me une a ti.”
 
Arturo Castro sabe exactamente lo que quiere conseguir con su dirección de “La Voz Humana”. El diseño escenográfico que convierte el escenario en una recámara gris resulta poderoso al reflejar la sensación de zozobra que se vive en el alma de este personaje que sufre tan profundamente la ausencia de quien llama su amor. De igual manera, a través de un manipulador manejo de la musicalización durante la puesta, Castro consigue que los sentimientos de desesperación, angustia y profunda tristeza sean exacerbados en un claro intento por llevar al espectador a conmiserar y ser completamente empático con esta mujer. Su manejo de un ritmo pausado y medido, junto con un claro entendimiento de las palabras de Cocteau logran que el melodrama sea más poderoso, teatral y conmovedor sin caer en el chantaje o el sentimentalismo.
 
“Hablar por teléfono es un acto de fe.”
 
La razón más poderosa para aplaudir “La Voz Humana” es, por supuesto, la contundente actuación de Karina Gidi quien se entrega de lleno a la interpretación de esta mujer atada al teléfono. El realismo con que Gidi aborda su personaje es difícil de ver ya que sus lágrimas, su congoja y su lucha contra sí misma en un esfuerzo sobrehumano por superar su dolor es contagioso y nubla la mirada del espectador. Verla acariciando unos guantes de motociclista, cómo su cuerpo entero tiembla con llanto o la manera en que sostiene un rectángulo de metal son pruebas absolutas de que una gran actriz utiliza todo su cuerpo para proyectar sus emociones. Este papel lo hizo alguna vez Ingrid Bergman. Karina Gidi no le pide nada.
 
“Por favor Dios, dile que me vuelva a marcar.”
 
“La Voz Humana” es una invasión del espectador al dolor de una mujer que tiene que lidiar con un hecho devastador: la persona que ama no quiere estar con ella. Es también una confrontación con nuestras necesidades y realidades enfermizas de comunicación. Es una obra hermosa y terrible que cuenta con una actuación difícil de olvidar. No me refiero a después de acabada la obra, me refiero al resto de nuestra vida.
 
“Deberíamos colgar, pero no quiero volver a la oscuridad.”
 

Qué fácil sería voltear y llamarla patética. Con qué desenfado se podrían invalidar los sentimientos de esta mujer llamándola dramática, chantajista y estúpida. Nos podrían resultar ridículos sus intentos de llamar la atención, dejando de comer o intentando suicidarse, si no fuera porque, de hacerlo,  tendríamos que mordernos la lengua. ¿Quién en verdad será capaz de lanzar la primera piedra? “La Voz Humana” es un espejo. Es un espejo en el que todos hemos visto el más horrendo reflejo. Es un reflejo de hasta dónde podemos descender, de todo el poder que le llegamos a entregar a alguien más sobre nuestra vida, de qué tanto dependemos de un objeto o de alguien más para ser feliz. “La Voz Humana” ha sido la voz de cada uno de ustedes, y mía, en algún momento. Es la voz de todos nosotros, llorando por amor. ¿Quién mejor que Karina Gidi para representar esa voz y entregar tan magnífico monólogo? Nadie. Absolutamente nadie.

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Ricardo Castillo Cuevas: entreteniafoto@gmail.com

DATOS GENERALES

(Toda la información contenida a continuación proviene de la producción)

 

OBRA: “La Voz Humana”
DRAMATURGIA: Jean Cocteau
DIRECCIÓN: Arturo Castro
ACTUAN: Karina Gidi
DÓNDE: Teatro Helénico.
DIRECCIÓN: Avenida Revolución 1500, Colonia Guadalupe Inn.
CUÁNDO: Lunes 20:30 hrs.
COSTO: $200 entrada general. Disponibles en taquilla y Ticketmaster.
DURACIÓN: 70 minutos sin intermedio
DATOS DEL TEATRO: Cuenta con valet parking. Les recomendamos revisar su extensa cartelera.

 

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Juan Carlos Araujo

Licenciado en Literatura Dramática y Teatro con experiencia de más de veinte años en crítica teatral. Miembro de la Muestra Crítica de la Muestra Nacional de Teatro y Miembro de la Agrupación de Críticos y Periodistas de México.

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