LA PIEZA QUE FALTA

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Para quienes desean reír con la crisis existencial de un pobre Godínez.

LA PIEZA QUE FALTA

Por Juan Carlos Araujo (@jcaraujob)
Fotografías: Ricardo Castillo Cuevas (RiAlCastillo)

“Ocho en punto. Prendo la computadora y me pongo a trabajar.”

Como todos los días, la rutina de Arturo comienza exactamente a las 6:35 de la mañana. Desde el orden en que se bañan las partes del cuerpo hasta su minuto de silencio justo antes de ponerse a trabajar, este ritual diario le ha ayudado a soportar las peripecias que implica la vida laboral empresarial como corrector de ortografía y estilo en documentos legales. Sin embargo, esta mañana algo salió mal, un huevo estaba ausente en su desayuno, lo cual ocasionó que la maquinaria perfectamente aceitada se comenzara a desequilibrar. Las consecuencias de tan minúsculo cambio podrían ser catastróficas.

“Eres mi empleado más valioso.”

El estrés y frustración que puede provocar el trabajar en una oficina de lunes a viernes de 8 de la mañana a 6 de la tarde es una situación que viven millones de personas todos los días y un hecho que ha servido como fuente de inspiración para un gran número de comedias en los últimos años. La más reciente, “La Pieza que Falta” a cargo del escritor y actor Javier Ibarreche, explora esta problemática desde una comedia que pareciera de caracteres en un principio, pero que en realidad se revela como una de enredos a medida que avanza la trama y se sobre complican las cosas.




“No quiero que se me junte todo para el lunes.”

Una jefa con pensamientos no apropiados hacia sus subordinados y con el poder de ofrecer el sol, la tierra y la luna a quienes desea; un mejor amigo mecánico con serios problemas de co-dependencia y que añora pertenecer al mundo que tanto detesta Arturo; un neurótico con problemas de manejo de ira que no tiene la menor idea de qué es lo que quiere en la vida más allá de escapar de la oficina. Los tres personajes que conforman “La Pieza que Falta” tienen sus propios defectos de carácter, mismos que el autor lleva al límite de la credibilidad en una narrativa que con cada nuevo giro de tuerca pareciera abrir nuevas líneas argumentales. Sin embargo, el humor ligero con que toda esta trama es manejado consigue que el público se entregue a tan ridículas personalidades capaces de toda una serie de disparates en una fiesta de fin de año donde todo el teatro es parte de la plantilla de oficinistas.

“Yo no pienso trabajar más para esa perra.”

Pablo, el mejor amigo de Arturo, hace una sorpresiva revelación mientras acaricia un trapo como si se tratara de un gato angora a la Francis Ford Coppola; Sara, la jefa, toma el libreto de la obra constantemente en un pequeño guiño meta-teatral; una incauta miembro del público es invitada a convertirse en el cuarto personaje de la obra, con todo el potencial de robarse gran parte de las carcajadas. El director Xavier Villanova, responsable de puestas en escena experimentales y atrevidas como La Poética del Derrumbe e Identidad, sale por completo de su zona de confort para montar una comedia sin la mayor pretensión que el divertir, hecho que consigue con éxito. A pesar de encontrar en la propuesta guiños a su muy característica rúbrica de escenificación, siendo la más atinada e hilarante de todas un retrato de gran tamaño del Licenciado Guadarrama interpretado por un reconocido miembro de la comunidad teatral, Villanova se entrega al servicio del texto en un acto de generosidad que fortalece la dramaturgia y revela su versatilidad como director de escena. Participación del público de manera confrontacional, una espada de Damocles pendiendo sobre el destino de Arturo y una poco comprensible y constante conversación hacia el frente del escenario en lugar de a los interlocutores son parte de toda una propuesta que resulta cómica, muy divertida, pero en definitiva auténtica.




“Quiero que me dejes de ver como tu jefa y me empieces a ver más como tu amiga.”

Durante la fiesta de fin de año de la oficina Arturo se pasa de cervezas quedando borracho de la manera más evidente. Pablo, desesperado por solucionar los problemas de su embriagado amigo, corre de un lado de la oficina al otro tratando de arreglar un acuerdo con la muy lujuriosa Sara, quien aguarda en una sala de juntas en una posición un tanto comprometedora. Mientras todo esto sucede, Patricia observa divertida desde su escritorio. El elenco de “La Pieza que Falta”, conformado por Javier Ibarreche, Quetzalli Cortés e Irina Máximo, aborda la comedia desde distintos ángulos. Mientras que Ibarreche asume una hipérbole emocional que lo lleva a que cada una de sus reacciones sean extremas al punto de lo caricaturesco, Máximo acciona desde la verdad, tomando la comedia como lo que es, un asunto de absoluta seriedad. Por su parte, Cortés se encuentra en un punto medio funcional que le permite adecuarse a los estímulos que recibe de sus contrapartes.

“Es la última vez que piso esta oficina.”

Mi alarma suena a las 5:56 de la mañana. La segunda a las 6 en punto y me levanto para ir al baño. El aseo es preciso y meticuloso, tal y como lo haría Arturo, cada pieza del rompecabezas en su lugar para conseguir que salga de mi casa a las 6:25. Entiendo perfectamente el tipo de exasperación que puede llevar al límite a una persona como Arturo cuando la rutina se rompe, una capaz de culminar en actos de violencia extremos. Es por eso que me reí mucho en “La Pieza que Falta”. Estoy seguro que cada uno de los espectadores tuvo sus motivos, cada uno de ellos reflejos de nuestra muy ridícula existencia.

 

 

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DATOS GENERALES

(Toda la información contenida a continuación proviene de la producción)

OBRA: “La Pieza que Falta”

DRAMATURGIA: Javier Ibarreche

DIRECCIÓN: Xavier VIllanova

ACTÚAN: Javier Ibarreche, Quetzalli Cortés e Irina Máximo.

DÓNDE: Teatro La Capilla

DIRECCIÓN: Madrid 7, Del Carmen Coyoacán.

CUÁNDO: Lunes 20:00 horas. Hasta el 22 de Julio.

COSTO: $200 entrada general. Boletos en taquilla o https://boletopolis.com/es/

DURACIÓN: 90 minutos sin intermedio

DATOS DEL TEATRO: No cuenta con estacionamiento o valet parking. Les recomendamos revisar el resto de su cartelera.

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Juan Carlos Araujo

Licenciado en Literatura Dramática y Teatro con experiencia de más de veinte años en crítica teatral. Miembro de la Muestra Crítica de la Muestra Nacional de Teatro y Miembro de la Agrupación de Críticos y Periodistas de México.

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