LA DAMA DE NEGRO

Por  |  0 Comentarios
COMPARTE!

Para quienes quieren asustarse un rato y divertirse mucho.

LA DAMA DE NEGRO

 
“Yo no creo en fantasmas.”
 

Años han pasado desde entonces y el terror de lo sucedido nunca ha dejado a Arthur Kipps. El tiempo no se detiene pero los recuerdos de aquellos sucesos siguen tan vívidos en su mente como si hubieran sucedido ayer. Es por ello que, a forma de exorcismo, ha decidido romper con el silencio y relatar a todos sus familiares y amigos, lo que sucedió. El secreto de la Dama de Negro saldrá a la luz y tal vez con ello Arthur pueda volver a dormir y descansar. Tal vez nunca sucederá.

“Algunos aun piensan que es imposible sentir terror en una obra de teatro.”
 

Tuve la fortuna de ver “La Dama de Negro” en el año de su estreno, hace 19 años, con el grandioso Germán Robles (QEPD) y Rafael Perrín, también director de la puesta, y salí fascinado de la obra. Una clásica historia de terror inglesa, muy al estilo de Edgar Allan Poe, que en verdad lograba que los asistentes pegáramos un brinco en diversas ocasiones y la risa nerviosa se entremezclaba con los gritos que pegaba un teatro abarrotado.

“Lo único que quiero es que esta historia sea contada.”
 

Desde entonces, he revisitado “La Dama de Negro” en diversas ocasiones y yo confieso que siempre me logra sacar un grito de sorpresa o de susto para el segundo acto. En esta ocasión, la representación 4911, lo sé porque lo anunciaron antes de iniciada la obra, presencié la obra con Juan Carlos Colombo como Kipps y el mismo Rafael Perrín como John Morris, un director de teatro que ayudará a Arthur en el proceso de contar su historia. Me da gusto atestiguar que la obra sigue  provocando los mismos gritos en el público asistente.

“Este tipo de historias no pueden ser contadas alrededor de una chimenea.”
 

La obra tiene muchos elementos a su favor. El texto de Susan Hill que juega con el viejo truco del teatro dentro del teatro, es muy efectivo en crear el aura de suspenso que se busca y, en el segundo acto, logra asustar con su entendimiento de lo que puede provocar pesadillas en más de uno dentro del terreno de lo supernatural. Asimismo, la producción logra recrear, a momentos con elementos muy sencillos como una puerta o una pelota, y a otros de forma más elaborada, teniendo todo un cementerio en escena, la atmosfera fantasmagórica necesaria para que uno se sumerja en el relato.

“Ande… asústennos.”
 

La dirección de Perrín en “La Dama de Negro” ha sido específicamente creada para asustar. Juegos de luces, muchísimo humo seco y un sonido digital surround por todo el teatro, aparecen y desaparecen a  medida que el director se divierte, buscando nuevas maneras de que se consiga el brinco del asiento. Esto se combina muy efectivamente con la memorable actuación de Juan Carlos Colombo, quien llena de manera más que digna los enormes zapatos que dejara Robles. Su ingenio y capacidad actoral para interpretar los tantos y tantos personajes que hacen aparición en la obra es clara muestra de lo que una vida sobre el escenario pueden lograr.

“Si ve una sombra que pasa, por favor no la mire a los ojos.”
 

Cuando a alguien se le dice demasiadas veces lo buena que es una obra, el resultado, cuando finalmente se ve, tiende a ser el contrario, pues las expectativas han sido elevadas a puntos imposibles de alcanzar. Antes de comenzar “La Dama de Negro” se dan toda una serie de instrucciones y advertencias sobre todo lo que está a punto de suceder, prometiendo una experiencia aterradora que llevará a que el público casi casi quiera salir corriendo por los pasillos del teatro hacia la salida; instrucciones similares se repiten durante el intermedio. Este sobrevender lo que la obra va a provocar me parece innecesario y exagerado, pues eleva las expectativas a niveles que no se van a alcanzar, provocando frustración y desencanto. La obra asusta por sí misma, no es necesario tanto “marketing” previo a subir el telón.

“Me aterra llegar al final.”
 

Mantener una obra de teatro en cartelera durante 19 años con la misma frescura no es nada fácil. Los actores tienden a distorsionar sus actuaciones y los directores se desaparecen dejando todo a cargo de un asistente que normalmente no tiene la suficiente autoridad para mantener la obra con la misma calidad. La presencia de Rafael Perrín durante todos estos años, así como elencos alternantes, han sido  factores clave para que la obra perdure y siga siendo del gusto del público. Ciertamente se deben de cuidar detalles, el audio tiene que funcionar perfectamente en todo momento para conseguir los efectos deseados, pero la obra sigue asustando, pero, sobre todo, divirtiendo mucho.

“Ahí termina la historia y empieza la leyenda de La Dama de Negro.”
 

En una época donde las temporadas teatrales duran 12 semanas en vez de 12 meses, ya no pensemos en años, “La Dama de Negro” resulta un interesante objeto de estudio, sobre dónde radica el éxito de una obra de montaje. Tal vez Perrín nos responda esto cuando cierre la temporada, en otros 19 años.

Búscanos en Facebook y Foursquare como Entretenia

Twitter: @Entretenia

DATOS GENERALES

(Toda la información contenida a continuación proviene de la producción)
OBRA: “La Dama de Negro”
AUTOR: Susan Hill
DIRECCIÓN: Rafael Perrín
ACTÚA: Rafael Perrín, Juan Carlos Colombo, Odiseo Bichir, Benjamín Rivero, Ricardo Morell y Fabián Lozano García (alternando funciones).
DÓNDE: Tearo Julio Prieto Xola
DIRECCIÓN: Xola 809, Esquina Nicolás San Juan, Colonia Del Valle.
CUÁNDO: Viernes 20:45, Sábados 18:00 y 20:45 y Domingos 18:00
COSTO: $350. Boletos en taquilla y ticketmaster.
DURACIÓN: 120 minutos con un intermedio.
DATOS DEL TEATRO: El Teatro no cuenta con Valet Parking. Sobre Nicolás San Juan hay un anuncio que dice ser el valet del teatro, pero en la taquilla hay un anuncio declarando que no cuentan con este servicio.
 
COMPARTE!
Juan Carlos Araujo

El mundo es un lugar horrible, horrible. Eso no significa que yo tenga que ser una persona horrible. EL JUEGO QUE TODOS JUGAMOS ALEJANDRO JODOROWSKI

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *