ENTREVISTA A ADRIANA LLABRÉS

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ENTREVISTA A ADRIANA LLABRÉS

¿QUIÉN TEME A VIRGINIA WOOLF?

Por Juan Carlos Araujo

Fotografías: Cortesía de Idea360 Talento RP y Ricardo Castillo (@RiAlCastillo)

 

Cada espectador es una cámara.
 

Tener la oportunidad de trabajar junto con un elenco de primer nivel en una de las obras maestras del teatro estadounidense y bajo la dirección de uno de los directores más importantes en la escena latinoamericana suena a un sueño imposible de alcanzar para una joven actriz que hace un par de años era prácticamente desconocida en la escena nacional. Sin embargo, años de  preparación tanto en Londres como en Nueva York, su muy impresionante talento sobre el escenario y decisiones profesionales muy inteligentes han dado como resultado que Adriana Llabrés forme parte del elenco en el montaje de Daniel Veronese de “¿Quién Teme a Virginia Woolf?”, la obra magna de Edward Albee.

¿Por qué razón sería capaz una esposa de permitir que su marido seduzca a otra mujer frente a ella? ¿Es el alcohol la mejor vía de escape cuando se ha conseguido todo lo que una anhelaba y, sin embargo, no se es feliz? ¿Cómo puede una mujer desear un hijo y al mismo tiempo hacer todo lo posible para que eso no suceda? ¿Qué tan bien debe aprender una a jugar el rol de la tonta para poder sobrevivir? ¿Cuántas capas, etiquetas, traumas, anhelos, temores y deseos se pueden llegar a proyectar en un personaje que normalmente y erróneamente es minimizado como el más simple de todos en la historia? Todas estas son preguntas que Adriana ha tenido que analizar, estudiar y responder para poder ser capaz de interpretar a Linda, la aparentemente abnegada esposa del muy ambicioso Nick, a cargo del actor Sergio Bonilla, durante una muy “civilizada” reunión con la feroz y destructiva pareja de Martha y Jorge, estupendamente interpretados por Blanca Guerra y Álvaro Guerrero.

¿Cómo fue que te llegó la oportunidad de trabajar en “¿Quién Teme a Virginia Woolf?”?

Fue muy chistoso porque desde que me enteré que la iban a traer a México la quería ir a ver. Yo acababa de entrar a “AmorAtados” (actualmente en cartelera en el Teatro Virginia Fábregas, crítica en www.entretenia.com) cuando me llamó el productor Arturo Barba y me preguntó directamente si quería hacer este personaje. Por supuesto que de inmediato le dije que sí.
 

¿Qué tanto conocías la obra de Albee antes de unirte a este proyecto?

Es una obra que desde la escuela me ha gustado mucho y curiosamente el personaje de Linda siempre me ha encantado. De hecho, tuve la oportunidad de ver una producción de la obra en Nueva York y de verdad que fue ese papel el que más se me quedó grabado. Linda es un personaje que parece ser súper secundario pero es básico para la historia ya que aporta mucho a su desarrollo y justamente ese tipo de roles son los que más me atraen.
 

Personajes intensos, dotados de una fuerte carga emocional y psicológica son justamente los que Adriana ha desarrollado en su trabajo con el director Diego del Río en montajes como “Tribus” donde interpretó a Silvia, una joven enamorada en vías de quedarse sorda, desesperada por continuar conviviendo en un mundo normo auditivo, forzada a integrarse a otro donde el sonido ya no existe, o “Proyecto Chéjov: Vanya” donde impactaba como Sonia, personaje absolutamente chejoviano atrapado en una vida de la que quisiera huir, pero imposibilitada a cambiar por sus propias barreras mentales. El crudo realismo con que Llabrés asumía ambos papeles fue motivo de ovaciones, admiración y respeto tanto por el público en general como por la comunidad teatral.

¿Qué significa para ti la oportunidad de interpretar a Linda en esta producción?

Por fuera ha sido un reto enorme, no sólo en la creación del personaje, sino también en la manera de trabajar ya que fue algo muy diferente a lo que había hecho anteriormente. Álvaro Guerrero y yo nos integramos tarde al equipo de trabajo. Blanca y Sergio llevaban como siete meses de ensayos antes de que nosotros entráramos al proyecto, por lo que tuvimos que arrancar por separado con Víctor Weinstock, director residente de la obra, y la asistente de dirección. Nosotros actuábamos mientras que ellos únicamente leían las réplicas por lo que cuando nos incorporaron con Sergio y Blanca fue como volver a empezar de cero ya que todo lo que habíamos imaginado que serían las interacciones no eran realmente como lo interpretaban ellos. Entonces, de entrada, fue un proceso sumamente complicado.
 

El encargado de llevar a escena “¿Quién Teme a Virginia Woolf?” es el muy reconocido director argentino Daniel Veronese, quien ha sido de responsable de trabajos muy interesantes en nuestro país como “Los Corderos” y “Mujeres Soñaron Teatro”. ¿Cómo describirías tu experiencia de trabajo con él?

Trabajar con Daniel ha sido una experiencia increíble pero definitivamente muy diferente a lo que he hecho con otros directores como Diego del Río. Mientras que con Diego podíamos tener trabajo de mesa de al menos dos semanas, en este caso no hubo nada de eso ya que Veronese todo lo enfoca a la eficacia y a la rapidez, con trazos definidos, marcados y nada más.
 

¿Estamos hablando de un proceso mucho más formal de creación?

Definitivamente. Con Diego del Río todo es una especie de exploración, en el que se va descubriendo por qué el personaje se está moviendo o reaccionando de la manera en que lo hace. Todo el proceso es una colaboración vivencial y experimental para poder llegar a los resultados. En el caso de Veronese, él confía en que para contar la historia basta con que digas el texto de una manera y te pongas en cierto lugar en el escenario, lo cual es cierto, dentro de este tipo de procesos eso funciona muy bien. La cosa es que los cuatro actores involucrados en esto somos muy intensos, por lo que casi casi por debajo de la mesa nos compartíamos las cosas que creíamos nos podrían ayudar para entender mejor a nuestros personajes.
 

¿Qué tipo de cosas son las que tú necesitabas entender para interpretar a Linda?

Tenía que conocer el tema, evidentemente. No sólo sobre Edward Albee o la obra sino incluso de la época en que fue escrita. Para mí siempre fue muy importante entender por qué  Albee escribió esta historia, cual es la razón que tenía para querer que saliera y, por supuesto, la necesidad de que la contemos nosotros.
 

¿Qué respuestas encontraste?

El personaje de Linda es el ejemplo perfecto de la sociedad que critica Albee en “¿Quién Teme a Virginia Woolf?”. Es una mujer que consigue las cosas que quiere al hacerse la tonta, y sin embargo no es feliz. De hecho, ninguno de los cuatro personajes en la obra es feliz aun cuando hacen lo que sea por conseguir aquello que desean, así sea de una manera retorcida y sacrificando lo que realmente son. Es muy triste y profundo a la vez.
 

Por lo que puedo entender, todo en este proceso se ha alejado por completo de tus experiencias escénicas anteriores en “Tribus”, “Proyecto Chéjov: Vanya” y sobre todo en “AmorAtados”, una comedia basada en viñetas que exploran las diferentes ataduras que las personas manejan en sus relaciones interpersonales.

En “AmorAtados” también entré tarde al proceso y fue cosa de integrarme a la obra en tan sólo dos semanas. Eso estuvo brutal. Pero fue un gran entrenamiento, porque yo estoy más o menos acostumbrada a trabajos realistas más alternativos, donde el público está muy cerca de ti y no puedes fingir en absoluto ya que cada espectador es una cámara, es como si fuera cine. Entonces, todo lo que había hecho con anterioridad había sido sobre la verdad y con “AmorAtados”, el hecho de que sea una farsa fue un gran empuje.
 

Lo cual también te da mucha versatilidad porque ciertamente estás caminando por todos los tipos de teatro que existen hoy en día, desde el más comercial y bufo hasta cosas sumamente profundas como es un Chéjov o un Albee

Tengo mis favoritos, pero uno nunca deja de aprender y eso es lo que estoy haciendo. Quiero moverme en todo lo que yo pueda para poder seguir creciendo como actriz. Siempre he preferido los clásicos. “¿Quién Teme a Virginia Woolf?”, aun cuando se escribió no hace tanto, es un clásico moderno. Todo lo que tenga que ver con época, donde yo pueda estudiar el contexto histórico y qué estaba pasando en la vida del autor para escribir lo que hizo es lo que más me gusta. Por ejemplo, entender que Chéjov creció viendo cómo su papá tenía una tiendita adonde la gente regresaba todos los días a comprar mientras repetían que iban a cambiar, a hacer las cosas de manera distinta. Y mientras él crecía, veía cómo esa misma gente seguía diciendo que iban a cambiar esto y aquello y no pasaba nada, y justamente sus obras son de eso. Es por ello que me gustan las obras donde pueda transformar a la gente de una manera profunda, para que hagan algo distinto en su vida, que salga del teatro diciendo o pensando y haciendo algo diferente a partir de lo que vio. Creo que es ahí donde el teatro cumplió su cometido.
 

La versión de “¿Quién Teme a Virginia Woolf?” que eligió Veronese montar para esta producción es la más reciente, donde el mismo Edward Albee hizo cambios importantes en la obra, siendo el más notorio la eliminación de una escena completa donde se revelan muchos aspectos del personaje de Linda, sobre todo en su elección a tener o no hijos.

A Linda le cuesta mucho trabajo enfrentarse al dolor y esa es la raíz de su temor a tener hijos y la razón por la que ella evade todo lo que es y lo que está viviendo, incluyendo su matrimonio con Nick, el encontrarse en un nuevo lugar y, por supuesto, el entender las razones por las que van esa noche a casa de Jorge y Martha, que es para hacer contactos. Si la señora quiere tocar a mi esposo, yo me volteo y bebo. Es algo horrible, porque si hay algo de lo que estoy segura es que Linda no tiene un pelo de tonta.
 
Aun cuando hay muchos  elementos del personaje que han sido modificados por el mismo autor en la versión que estamos presentando, la esencia de ella se mantiene por completo. Mucho de lo que yo conocía de mi personaje de antes, de haber visto un montaje con el texto original, se queda en el subtexto, pero mi trabajo está basado en el texto con el que trabajamos y confío plenamente él.
 

Constantemente se escuchan críticas acerca de la mala calidad del teatro en nuestro país. Tú regresas a México hace pocos años tras haber estudiado tanto en Londres como en Nueva York ¿A tu regreso qué fue con lo que te encontraste en los escenarios?

Cuando llegué a México, me asusté. Las cosas que vi no me gustaron y le decía a mi mamá que sentía que no iba a poder hacer las cosas que a mí me gustan. Fue hasta que me puse investigar dónde estaba el verdadero teatro, no sólo lo que me vendían en las revistas o en los anuncios en la calle, sino en la UNAM, por ejemplo.  Poco a poco me fui metiendo y encontré que hay muchísimo buen teatro en México, sólo hay un problema de  difusión. He visto todo tipo de teatro y, a mi parecer, sólo hay que saber dirigir a la gente a qué tipo de teatro quiere ver.
 

¿Qué has visto que te haya gustado?

“El Amor de las Luciernagas” de Alejandro Ricaño, “Tío Vanya” de David Olguín, “Macbeth” con Jiménez Cacho y Almela.
 

Adriana esta llena de trabajo, no sólo con la obra, sino también grabando la serie “El Capitán” y actualmente se encuentra en pláticas para participar en una telenovela que comenzará rodaje en pocas semanas.

Es muy chistoso y muy bonito porque cuando uno trabaja y produce su propio trabajo, a uno lo empiezan a llamar. Uno se tarda en ver el resultado, pero cuando se avientan piedras, sí caen.
 

Tras casi media hora al teléfono con Adriana he descubierto que mi admiración por ella no es una casualidad. No sólo una muy talentosa actriz, sino también una mujer de gran madurez e inteligencia. El teatro en México sigue transformándose, evolucionando, con nuevas producciones que apuestan por un público mucho más inteligente y un nivel artístico que hace mucho tiempo no se veía en esta ciudad. Esto no es casualidad, sino resultado de grandes creadores, verdaderos artistas.Gracias Adriana por ser parte del cambio en el teatro en México.

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DATOS GENERALES

(Toda la información contenida a continuación proviene de la producción)

 

OBRA: “¿Quién Teme a Virginia Woolf?”
DRAMATURGIA: Edward Albee
DIRECCIÓN: Daniel Veronese
ACTÚAN: Blanca Guerra, Álvaro Guerrero, Sergio Bonilla y Adriana Llabrés.
DÓNDE: Foro Cultural Chapultepec
DIRECCIÓN: Mariano Escobedo 665, Colonia Anzures. Enfrente del Hotel Camino Real.
CUÁNDO: Viernes 20:45, Sábado 18:30 y 21:00, Domingo 17:30 hrs.
COSTO: $470, $395, $345 y $245. Boletos en taquilla y ticketmaster. Aplican descuentos.
DURACIÓN: 120 minutos sin intermedio.
DATOS DEL TEATRO: El Foro Cultural Chapultepec es un teatro de primer nivel, cómodo y con excelente acústica por lo que les garantizamos que su visita será muy agradable. Cuenta con estacionamiento.
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Juan Carlos Araujo

El mundo es un lugar horrible, horrible. Eso no significa que yo tenga que ser una persona horrible. EL JUEGO QUE TODOS JUGAMOS ALEJANDRO JODOROWSKI

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