EL TRAJE

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Para quienes desean emprender un poderoso viaje de canto, violencia y venganza en el corazón de Sudáfrica.

EL TRAJE

Por Juan Carlos Araujo (@jcaraujob)
Fotografías: Cortesía de la Producción

 

“Prohibidos los perros y los negros.”

La vida de Philemon en Sophiatown era buena a pesar de todo. Carencias materiales, violencia en las calles y un siempre presente entendimiento de que las cosas no son iguales para todos dado el color de la piel son factores difíciles de sobrellevar, pero nada de eso importa gracias al amor de su muy amada Matilda. Sin embargo, las cosas no son lo que parecen. Un traje olvidado en una silla de su casa marcará la llegada de un huésped que no se irá fácilmente y que convertirá una bella canción en la más amarga de las venganzas.

“Hay un hombre en calzones corriendo por la calle.”

Una perversa y macabra venganza a partir de una infidelidad con un hombre blanco es la base sobre la que el escritor sudafricano Can Themba crea su cuento corto “El Traje”, misma que sería más adelante adaptada a teatro por Mothobi Mutloaste y Barney Simon en 1994. Situada en Sudáfrica en pleno apogeo del Apartheid, la narrativa combina diestramente la discriminación y violencia que se vivía en el país a partir de la separación de razas con una poderosa historia de despecho en la que un marido, incapacitado de ser directamente violento, opta por un camino mucho más pasivo agresivo a la hora de castigar a su esposa por no serle fiel. El resultado es potente por ambos vértices, incluso poniendo en discusión si un acercamiento mucho más directo y certero al engaño cometido no hubiera sido mejor.




“¿Qué hace a una mujer como esta experimentar con el adulterio?”

Philemón y Matilda caminan por las calles de Sophiatown. No están solos pues los acompaña el huésped que se queda en el armario de su casa. Mientras que el hombre camina con holgura, se detiene a ver los aparadores de las tiendas o saluda a amigos, la esposa calla y camina con la cabeza gacha, mortificada ante la humillación a la que está siendo sometida sin que nadie lo sepa. A pesar de ser una historia situada en el continente negro, “El Traje” toca temas universales que atañen a todos, en el caso de México de manera cercana dada la violencia que existe en nuestro país en la actualidad. La adaptación que realizan Héctor Flores Komatsu y Sebastián Espinosa Carrasco sobre la dramaturgia se encuentra visible en las anécdotas de agresiones que suceden en las calles, en la elección de canciones que canta Matilda a lo largo de la obra. Estas decisiones consiguen crear un vínculo más cercano con el espectador quien consigue conectar a nivel anímico-emocional.

“No habrá violencia en esta casa mientras tú y yo nos entendamos.”

Un espacio reducido de acción donde se encuentran algunas sillas de colores vivos. Aquí será la casa de la pareja, una parada de autobús, el interior de una iglesia o el vecindario donde habitan, todo a partir de la actoralidad y un constante reacomodo de las sillas. Aquí, en un momento de privacidad entre Matilda y su huésped, se lleva a cabo una escena por demás conocida en el ámbito clown en la que una sola persona crea la ilusión de una relación entre dos al pasar una de sus manos por las mangas de un saco. “El Traje” fue dirigida en 1999 por el afamado creador escénico Peter Brook y Marie-Hélène Hestienne en una producción estrenada en Paris y que en 2012 comenzó un tour por todo el mundo. Este mismo montaje es recreado por Héctor Flores Komatsu y Sebastián Espinosa Carrasco con resultados sólidos en el respeto que le tienen al material original. La puesta en escena lleva la narrativa a un nivel de intimidad profunda, enfatizando la atmósfera a partir del uso de canciones interpretadas por la actriz a cargo de darle vida a Matilda. Un universo creado con un mínimo de elementos, donde la música dota la escena de una carga emocional potente y en la que una venganza es capaz de empujar al límite a la víctima ya sea a plena luz del día en las calles de Sophiatown o en una reunión entre amigos en casa. Ciertamente resulta desconcertante la innecesaria participación del público o el hacer uso de una ya gastada y más que superada rutina clown en el montaje, aun cuando dentro de la misma obra funciona. Quizás se debe recordar el tiempo en que fue originalmente creada y en el que dicho recurso sería mucho más relevante que en el ahora.




“¿Por qué Matilda baila con un traje?”

Mientras que sonríe y dice las palabras correctas, en la mirada y sólo en la mirada, se puede percibir la enorme rabia que le quema por dentro las entrañas a Philemon ante el engaño de su mujer. Por su parte, Matilda canta con bella voz y con todo el sentimiento que guarda en su alma una potente canción de Nina Simone en la soledad de su casa o le ofrece a sus invitados una espléndida rendición de Malaika, canción de Tanzania, momentos antes de que todo su mundo se venga abajo. Uno de los puntos más destacables de “El Traje” se encuentra en el trabajo de contención emocional que realiza Jesús Delgado al dar vida al aparentemente apacible Philemon. Lejos de los aspavientos y los exabruptos, Delgado consigue transmitir todos los conflictos por los que pasa con apenas una pequeña inflexión de su voz o con un gesto apenas perceptible en sus manos. A su lado, Krhistina Giles hace gala de su capacidad vocal e interpretativa a la hora de cantar, aun cuando no logra capturar la verdadera gravedad de su situación, una que logre llevar al espectador por el camino emocional del personaje hacia el abismo. El elenco lo completan de manera sostenida Francisco Pita y Andranik Castañón, así como los músicos en escena Jorge Zaldivar, Carlos Bañales Palacios y Sebastián Espinosa Carrasco.

“Entra en casa, perdona y olvida.”

En las calles se vive un tipo de violencia, en el interior de las casas otro totalmente distinto. Hombres armados fusilan a personas a plena luz del día, narcos cuelgan a sus enemigos en puentes peatonales, balaceras en restaurantes familiares, y en una recamara un hombre golpea a su esposa. Vivimos en tiempos duros, terribles a veces y uno quisiera pensar que quizás la solución se encuentra en dejar de lado los gritos y los puños en favor de caminos más… civilizados. No obstante, estos no necesariamente son mejores, tal y como lo han demostrado Philemon, Matilda y el huésped que habita en el armario.

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DATOS GENERALES

(Toda la información contenida a continuación proviene de la producción)

DRAMATURGIA: Mothobi Mutloaste y Barney Simon a partir del cuento El Traje de Can Themba.

ADAPTACIÓN Y DIRECCIÓN: Héctor Flores Komatsu y Sebastián Espinosa Carrasco a partir del montaje original de Peter Brook y Marie-Hélène Hestienne.

ACTÚAN: Jesús Delgado, Krhistina Giles, Francisco Pita y Andranik Castañón.

MÚSICOS EN ESCENA: Jorge Zaldivar, Carlos Bañales Palacios y Sebastián Espinosa Carrasco.”

DÓNDE: Teatro El Granero.

DIRECCIÓN: Paseo de la Reforma y Campo Marte S/N.

CUÁNDO: Jueves y Viernes 20:00, Sábados 19:00 y Domingos 18:00 horas. Hasta el 21 de Abril.

COSTO: $150. Boletos en taquilla y ticketmaster. Aplican descuentos.

DURACIÓN: 65 minutos sin intermedio.

DATOS DEL TEATRO: El Centro Cultural del Bosque cuenta con una extensa cartelera en sus diferentes teatros, les recomendamos revisarla. Cuentan con dos estacionamientos gratis al mostrar sus boletos para la obra. Se encuentra detrás del Auditorio Nacional.

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Juan Carlos Araujo

Licenciado en Literatura Dramática y Teatro con experiencia de más de veinte años en crítica teatral. Miembro de la Muestra Crítica de la Muestra Nacional de Teatro y Miembro de la Agrupación de Críticos y Periodistas de México.

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