ARGONAUTIKA

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Para quienes desean emprender un viaje mitológico visualmente deslumbrante.

ARGONAUTIKA

Por Juan Carlos Araujo (@jcaraujob)
Fotografías: Cortesía de la Producción

“¡Canten a través de nosotros bellas musas!”

En el Olimpo los dioses juegan libremente con el destino de los mortales, ya sea favoreciéndolos con su ayuda, maldiciéndolos con alguna profecía. El rey Pelias temía el vaticinio que declaraba su muerte a manos del hombre de una sola sandalia, y justamente fue ese miedo el que dio inicio a la travesía del gran buque Argo. Océanos aguerridos, monstruos y ejércitos, hechizos y tiranos, nada fue capaz de detener a Jasón y a sus argonautas de conseguir el vellocino de oro y crear una de las más grandes leyendas de la mitología griega.

“Cuando regreses cubierto en gloria este reino será tuyo.”

Las diosas Atenea y Hera, Hércules y Jason, Medea y Eros, todos ellos personajes icónicos de la mitología que se dan encuentro en una aventura épica como pocas. La reconocida directora y dramaturga norteamericana Mary Zimmerman lleva el mito completo de Jasón al teatro en su obra “Argonautika”. Desde el encuentro inicial con Hera cruzando un río, lugar donde perdería la profetizada sandalia, hasta una trágica vejez en la que el héroe ha caído en desgracia, pasando por el viaje hacia la Cóloquida, la obtención del vellocino de oro con la ayuda de la enamorada Medea, y la huida a Yolco, la muy extendida narrativa creada por la dramaturga resulta interesante, principalmente para quienes tienen afición por el tema, aun cuando ciertamente cae en lo extenuante.




“Todo se hizo como las diosas lo proclamaron.”

Una presentación cantada de la tripulación del Argo en ritmos urbanos, una mezcla entre lo coloquial e informal y la parsimonia dependiendo de los personajes, libres tránsitos entre lo épico y lo fársico, a momentos hasta con tintes de clown. La traducción y adaptación que realiza el también director Miguel Septién (Urinetown, El Beso de la Mujer Araña) en “Argonautika” busca aligerar la densidad del texto de Zimmerman, tanto explorando diferentes estilos para abordar el texto como insertando muy necesarios momentos de humor. Esto otorga un respiro a un espectador que tiene que transitar entre más de una veintena de personajes mitológicos en una historia contada en tres bien definidas secciones que, a pesar de los elementos fantásticos, resulta sencillamente demasiado. Aunado a esto, la adaptación de Septién busca enfatizar el aspecto humano del héroe fortaleciendo el mensaje de que cada uno de nosotros debemos de encontrar al Jasón que llevamos dentro para luchar contra fuerzas superiores a nosotros mismos. Aun cuando este intento cae en lo chantajista, incluso en lo panfletario, consigue dar una propuesta concreta al porqué es relevante esta historia en el aquí y ahora.

“Veo un cambio en nuestra fortuna.”

Un espacio casi vacío salvo por una tina, algunos bancos, cubos y palos todo de madera. Aquí, a través del preciso uso del cuerpo de los trece actores en escena, la música en vivo y la imaginación de los espectadores, el mar se levantará en toda su furia, monstruos gigantescos atacarán, una flecha se clavará en el corazón de Medea o un par de toros bufando fuego atacarán. La verdadera magia de “Argonautika” radica en la propuesta visual de Miguel Septién la cual se puede describir sin temor de caer en la hipérbole como deslumbrante. Desde un simple volar de una túnica, uno de los muchos elementos del también maravilloso trabajo de diseño de vestuario de Giselle Sandiel, para revelar la presencia de la Diosa Hera, hasta la presencia de un buque entero siendo azotado por las olas del mar, todo ellos sugerido a partir del movimiento escénico, la forma en que Septién aviva la imaginación a partir de coordinar los cuerpos de su elenco es testimonio de un talento que sigue creciendo. No obstante, tal pretensión lleva a que la obra enfatice la forma sobre el fondo. La estética de la puesta está por encima de la creación de personajes, de un ritmo que permita que la historia fluya de mejor manera. Aunado a esto, la casi omnipresente música compuesta por Dano Coutiño en muchas ocasiones rivaliza con la voz de los actores quienes parecieran orillados a gritar, dando como resultado una cacofonía en el escenario que raya en la estridencia. “Argonautika” es una propuesta muy bella de presenciar, roba el aliento por su ingenio y creatividad, pero que se llega a sentir vacía del aspecto humano, justamente una de las búsquedas del propio director.




“El Argo se sobrepondrá a todo y regresará a casa.”

Hera y Atenea están desesperadas pues deben ayudar a que Jasón logre superar la casi imposible tarea impuesta por el rey Eetes, la cual le daría como recompensa el tan anhelado vellocino de oro. Son diosas, ambas imponentes en su figura, ambas también sensibles, capaces de revelar vulnerabilidad. Actoralmente, “Argonautika” se beneficia profundamente por las actuaciones de Andrea Biestro y Claudia Hernández como las antes mencionadas diosas gracias ya que, justamente, se enfocan en desarrollar seres tridimensionales que van más allá de la forma. El resto del elenco, conformado por Pierre Louise, Elena del Río, Eduardo Siqueiros, Emilio Schoning, Sebastián Dante, Claudia Menchaca, Arantza Muñoz Montemayor, José Ponce, Nayeli López, Paulina Barrientos, Yesenia Barajas, Dano Coutiño y José Grillet deben seguir esta línea para que la propuesta cobre verdadero peso y los integrantes no se queden sencillamente en la pretensión emocional o se pierdan entre la multitud como sucede con el héroe de la historia.

“El miedo de los hombres aleja a los dioses.”

Recuerdo de niño haber visto una y otra vez con fascinación la película de 1963 Jasón y los Argonautas del director Don Chaffey. El ejercito de esqueletos, las montañas que se cerraban al paso de los aventureros, el ataque de la hidra o de un gigante me tenían en un estado de absoluta fascinación. Yo confieso haber visto en mi mente gran parte de estas imágenes en “Argonautika” gracias al impecable trabajo visual de Septién y el equipo entero de Ícaro Teatro. Cierto, terminé agotado y un tanto saturado al final de las más de dos horas y media que dura la obra. Eso no es impedimento de apreciar uno de los trabajos en movimiento escénico más deslumbrantes que he visto en toda una vida dedicada a ver la escena.

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DATOS GENERALES

(Toda la información contenida a continuación proviene de la producción)

OBRA: “Argonautika”

DRAMATURGIA: Mary Zimmerman

DIRECCIÓN: Miguel Septién

ACTÚAN: Pierre Louise, Andrea Biestro, Claudia Hernández, Elena del Río, Eduardo Siqueiros, Emilio Schoning, Sebastián Dante, Claudia Menchaca, Arantza Muñoz, José Ponce, Nayeli López, Paulina Barrientos, Yesenia Barajas y José Grillet.

DÓNDE: Foro Lucerna

DIRECCIÓN: Lucerna 64 esquina con Milán, Colonia Juárez.

CUÁNDO: Miércoles 20.30 horas. Hasta el 29 de Mayo 2019.

COSTO: $350. Boletos en taquilla y www.ticketmaster.com.mx

DURACIÓN: 175 minutos con un intermedio.

DATOS DEL TEATRO: Cuenta con valet parking. Les recomendamos revisar el resto de su cartelera, así como las obras que se presentan en el Teatro Milán, dentro del mismo edificio.

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Juan Carlos Araujo

Licenciado en Literatura Dramática y Teatro con experiencia de más de veinte años en crítica teatral. Miembro de la Muestra Crítica de la Muestra Nacional de Teatro y Miembro de la Agrupación de Críticos y Periodistas de México.

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