SEÑORA KLEIN

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Para quienes entienden que la psicología es un arma muy peligrosa que puede destruir a una familia.

SEÑORA KLEIN

Por Juan Carlos Araujo (@jcaraujob)

Fotografías: Ricardo Castillo Cuevas (@RiAlCastillo)

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“La tranquilidad de mis clientes es sagrada.”

28086283693_923e07d340_kSu hijo ha muerto y ella ha dejado de soñar. Un trágico accidente en las montañas de Budapest ha dejado a una muy reconocida miembro de la Sociedad Británica de Psicoanálisis en shock, en una especie de negación que le permite llorar pero las lágrimas no guardan ningún tipo de dolor por el hombre a quien ella dio vida. Quizás la carta enviada por la Dra. Schmideberg le ayude a procesar mejor sus sentimientos, pero para ello tendría que abrirla, leer su contenido y enfrentarse a los reclamos que una hija tiene que hacerle a su madre.

“No puedo penetrar en mis emociones.”

28084752394_bfa24bba5b_kLa reconocida psicoanalista Melanie Klein, quien sentó algunas de las bases para la psicología infantil contemporánea, se convierte en objeto de estudio y análisis en la obra “Señora Klein” del escritor británico Nicholas Wright. Ubicada en Londres en 1930 y tomando como punto de partida la muerte, supuestamente accidental, de su hijo Hans, esta inteligente pieza  confronta a Klein con su propia hija, Melitta Schmideberg, en un enfrentamiento brutal de rencores, culpas y reclamos enraizados en la niñez de dos pequeños que sirvieron como objeto de estudio psicológico para una ambiciosa madre.

“Soy adicta a la transferencia.”

28084789194_a66d4d0535_kUna carta escrita y enviada en un arranque de ira y dolor, conteniendo una devastadora teoría sobre el accidente que sufrió su hermano Hans, se convierte en un detonador de culpas, para más adelante ser el instrumento de una cruel venganza. A pesar de una falta de síntesis posiblemente a causa de una sobre ambición por parte del autor de indagar a fondo cada una de las vertientes de los personajes, y un excesivo uso de terminologías propias de la psicología que no necesariamente el espectador común entenderá, el trabajo dramatúrgico en “Señora Klein” es sólido en su construcción y loable en su desarrollo del arco dramático, sobre todo al hacer uso de Paula, un tercer personaje que funciona como testigo involuntario de la destrucción de dos muy civilizadas expertas en la mente humana al mismo tiempo que esconde una muy oscura agenda personal bajo el manto de amistad y un pastel de semilla de amapola.

“Mi negación se está debilitando.”

28417575320_1b7faabcd7_kSillas de diferentes tamaños, enmarcadas por la presencia de una más grande al centro haciendo las veces de trono, y un omnipresente diván amarillo colgado de una pared son elementos que enmarcan la acción junto con una paleta de colores de blanco y negro, amarillo y rojo, todo parte de la escenografía diseñada por Jorge Carrera y la propuesta de dirección de la también actriz Emoé de la Parra. “Señora Klein” en texto es una pieza dramática de fuerte carga emotiva y psicológica que desafortunadamente la directora decide montar como melodrama, musicalización que exagera las emociones de los personajes incluida, llevando los muy profundos sentimientos en conflicto que cada una de las tres mujeres en escena experimentan a un lugar común que francamente demerita al texto y al trabajo actoral. Esto, aunado a una evidente falta de cuidado en diversos detalles como la isóptica de un montaje a tres frentes, el uso de un teléfono y de diversos otros elementos  como el vestuario que no son de la época por más que aparenten serlo o el uso de trazos escénicos sin justificación alguna más allá del preparar la distribución de la utilería para la siguiente escena, revelan una imperante necesidad de pulir la puesta para llevarla al nivel de calidad que merecen tanto dramaturgia como actrices.

“Darnos cuenta del daño que infligimos a las personas que amamos duele.”

28086274633_48f7660675_kUna mujer en duelo que no puede dejar a un lado a la psicoanalista quien no para de analizar su propio estado mental, una hija ahogada por el rencor que siente contra su colega y madre y una -asistente en busca de una nueva terapeuta son los roles que encarnan con entrega y verdad Emoé de la Parra, Paola Izquierdo y Alejandra Maldonado como Melanie Klein, Melitta Schmideberg y Paula respectivamente. Mientras que de la Parra encarna con contención y fuerza a una mujer profundamente egoísta y centrada en sí misma que poco a poco se verá vencida por la fuerza de todos los elementos que confabulan en su contra, Izquierdo sorprende en una personificación de la hija que se aleja de todo lo antes visto por ella, contundente evidencia de su gran talento que demuestra proyectando fuego en su mirada, dolor en las acusaciones que lanza y fiereza en su deseo de venganza. Por su parte Maldonado, en un papel que funge como punto de equilibrio entre madre e hija, juega libremente y con honestidad a ser encantadora y elocuente, una víctima si así mejor le conviene o a dejarse llevar por sus emociones al ser espectadora de la destrucción entre las otras dos mujeres. Sin duda tres fuertes y convincentes actuaciones que compensan y fortalecen los lugares donde el montaje cojea, dando como resultado un balance positivo de la experiencia.

“Si tu trabajo no está a la altura, yo seré la primera en señalarlo.”

28417561310_d77aa4fa45_kYo confieso haber ido a terapia psicológica en diversas ocasiones de mi vida, encontrando en cada una de ellas diferentes facetas de mi muy lejana salud mental. En cada una de esas visitas siempre se exploró la ausencia de mi padre, la relación tan estrecha que tengo con mi madre y el cómo estos dos puntos han sido determinantes para bien o para mal a lo largo de mi vida. Es verdad, tengo mucho que perdonar a quienes me dieron la vida pero que, a pesar de no querer hacerlo, me marcaron de niño y me lastimaron como adulto. Sin embargo, el agradecimiento que siento por todo lo que me han dado supera infinitamente cualquier resentimiento. A fin de cuentas yo soy responsable de mi propia vida, no tengo a nadie a quien apuntar el dedo más que a mí mismo por cada una de mis decisiones. Eso es algo de lo mucho que aprendí en terapia.

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DATOS GENERALES

(Toda la información contenida a continuación proviene de la producción)

OBRA: “Señora Klein”

DRAMATURGIA: Nicholas Wright

DIRECCIÓN: Emoé de la Parra

ACTUAN: Emoé de la Parra, Paola Izquierdo, Alejandra Maldonado y Georgina Rábago (alternan funciones).

DÓNDE: Foro La Gruta dentro del Centro Cultural Helénico.

DIRECCIÓN: Avenida Revolución 1500, Colonia Guadalupe Inn.

CUÁNDO: Domingo 18:00 hrs.

COSTO: $200. Disponibles en taquilla y Ticketmaster.

DURACIÓN: 120 minutos sin intermedio.

DATOS DEL TEATRO: Cuenta con valet parking. La Gruta es el espacio alternativo del Centro Cultural Helénico. Les recomendamos revisar su extensa cartelera.

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Licenciado en Literatura Dramática y Teatro con experiencia de más de veinte años en crítica teatral. Miembro de la Muestra Crítica de la Muestra Nacional de Teatro y Miembro de la Agrupación de Críticos y Periodistas de México.

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