MACBETH

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Para quienes desean ovacionar, en medio del bosque, un poderoso montaje de la tragedia del rey de Escocia.

MACBETH

Por Juan Carlos Araujo (@jcaraujob)
Fotografías: Ricardo Castillo Cuevas (@RiAlCastillo)

 

“Salve Macbeth que has de ser rey en el futuro.”

En la explanada justo afuera del Museo Rufino Tamayo, en medio del Bosque de Chapultepec, se erige una estructura de metal y madera de gran altura: un teatro isabelino en semejanza al teatro de la Rosa donde se presentaron las obras del inmortal William Shakespeare. Siguiendo la tradición de otras grandes ciudades del mundo, siendo la más representativa Nueva York, Teatro en el Parque llega a la Ciudad de México para ofrecer al público siete montajes alrededor de la figura del bardo inglés.

 “Que el ojo no vea la mano que actúa.”

Tres arpías lo vaticinaron mientras regresaba a casa tras la batalla y su destino quedó marcado como el futuro monarca. Sed insaciable de poder, tanto de su parte como de su ponzoñosa esposa, mancharon de forma indeleble sus manos con la sangre de todos aquellos inocentes que osaron a interponerse entre su ambición desmedida y la tan anhelada corona de Escocia. Cuidado, la culpa lo ahoga, el bosque de Birnam, se acerca y aquel que no nacido de mujer está próximo a reclamar su venganza.

“Serás padre de reyes, pero rey tú no serás.”

Considerada como la obra “maldita” de William Shakespeare, cuyo nombre es de mala suerte pronunciar en el interior de un teatro, “Macbeth” es una tragedia de caracteres y de orden moral alrededor de los efectos que puede provocar tanto la ambición política como el sentimiento de culpabilidad sobre la mente humana. Estrenada en 1606, la historia de la sangrienta ascensión del Thane de Glamis hasta el trono máximo de Escocia a través de toda una serie de asesinatos detonados por el oráculo de tres brujas y empujado por la malévola Lady Macbeth, es considerada una de las tragedias más representativas de Shakespeare a pesar de considerarse que el personaje titular carece de las dimensiones dramatúrgicas de seres mucho más complejos como Otelo o Hamlet.





“¿Es ese un puñal que veo con su mango hacia mis manos?”

La sólida y bien estructurada traducción y adaptación que realiza Alfredo Michel Modenessi a “Macbeth” condensa los cinco actos que conforman la obra original en uno sólo, enfocándose en el material sustantivo de la anécdota y dejando de lado la parte más retórica o que podría considerarse como redundante, así como ciertas líneas argumentales secundarias que realmente poco aportan al conflicto central. El resultado es un material de gran firmeza pero al mismo tiempo más digerible, que mantiene toda la fuerza del material original, transmite los profundos conflictos de sus personajes y el terror que sus fantasmas les provocan.

“No careces de la ambición, pero sí de la maldad que debe acompañarla.”

Un sillón de piel roja es manipulado por todo el escenario al igual que Lady Macbeth lo hace con su marido para alcanzar el trono y saciar su ambición. Una tela roja cae lentamente sobre el inerte cuerpo del rey, reflejo de la sangre que ha sido derramada por los Macbeth. Un escenario en dos niveles capaz de crear imágenes indelebles en medio del bosque. Tras haber realizado una carnicería, un cabaret y un castillo de naipes, el renombrado director Mauricio García Lozano continúa su exploración de las obras de William Shakespeare con su montaje más sobrio y oscuro a la fecha. El “Macbeth” de García Lozano ahora en el parque es mucho más contundente y poderoso que su montaje anterior en el Teatro Milán dado que se basa muchísimo más en la teatralidad basada en la actoralidad y la potencia del texto que en parafernalia escénica. El uso de una tela roja como sustituto de la sangre, es un elemento sutil y elegante al mismo tiempo que es contundente en su simbología. Una paleta de grises y cafés en el vestuario por Mario Martín del Río, una carta en llamas, coronas de dedos, violencia sugerida y una magnífica interpretación en el uso de las tres brujas hacen de esta puesta en escena una de las más interesantes en la saga shakesperiana que nos ha regalado en los últimos años Mauricio García Lozano.





“En mi cabeza han puesto una corona estéril.”

Tras el asesinato de Banquo, Macbeth atiende un banquete donde le es imposible tomar asiento en el tan deseado trono pues el fantasma de su recién muerto amigo se encuentra postrado en su lugar. Lady Macbeth, una mezcla de terror y urgencia reflejada desde en su mirada hasta en su constante retorcimiento de manos, trata de mantener la calma a medida que siente que la culpa desea apoderarse de su alma. La complejidad actoral que demanda “Macbeth”, particularmente en el balancear la ambición con la locura que poco a poco se apodera del personaje titular, es bien librada por Juan Manuel Bernal quien en definitiva se ha apropiado del rey escoces desde que estrenara en la temporada pasada en el Teatro Milán. Bernal se percibe vulnerable y enclenque a manos de su esposa, violento y feroz en su ambición por la corona, desesperado por las voces que lo acosan en su mente. A su lado, Lisa Owen entrega una monumental Lady Macbeth, interpretada con precisión y verdad. Ya sea seduciendo a su marido para conseguir lo que con tanto ahínco desea, rezándole a los cielos por la fuerza para llevar a cabo sus nefandos cometidos o tratando con desesperación de librarse de aquellas manchas inexistentes, Owen demuestra su capacidad para convertirse en uno de los personajes femeninos más codiciados en la literatura universal. Asimismo, es importante repuntar el trabajo de Daniel Haddad como Banquo, el de Raúl Villegas como Macduff y principalmente se aplaude la actuación de Assira Abbate quien, ya sea como una de las hermanas del destino o como un tanto precoz infante, le imprime un poderoso toque de maquiavélica y perversa inocencia a todo el montaje. El resto del elenco conformado por Julián Segura, Diego Jáuregui, Miguel Santa Rita Sandoval y Paula Watson realiza un buen trabajo, apoyando de manera sostenida la escena.

“¡Fuera maldita mancha!”

El primer trabajo de crítica que realicé durante la carrera de Literatura Dramática y Teatro en la UNAM consistió en elegir una escena de “Macbeth” y escribirla en formato de novela. Fue durante el proceso de describir con lujo de detalle la manera en que Lady Macbeth lavaba sus manos tratando de quitarse el carmín que se negaba a dejarla, mientras un sudor frío se condensaba en su frente, que nació mi amor por la crítica. Escribir hoy sobre la gran obra del rey de Escocia, a manos de un creador a quien respeto por su visión y arrojo, simboliza un círculo que se completa en mi carrera, aun cuando estoy convencido que el ciclo de obras de Shakespeare de García Lozano continúa. Disfrutarla en un marco tan único como es el Teatro en el Parque sencillamente es la cereza del más exquisito de los pasteles.

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DATOS GENERALES

(Toda la información contenida a continuación proviene de la producción)

OBRA: “Macbeth”

DRAMATURGIA: William Shakespeare

TRADUCCIÓN Y ADAPTACIÓN: Alfredo Michel Modenessi

DIRECCIÓN: Mauricio García Lozano

ACTÚAN: Juan Manuel Bernal, Lisa Owen, Julián Segura, Diego Jáuregui, Daniel Haddad, Mauricio García Lozano, Miguel Santa Rita Sandoval, Raúl Villegas, Paula Watson y Assira Abbate (alternan funciones).

DÓNDE: Teatro en el Parque.

DIRECCIÓN: Explanada del Museo Tamayo. Paseo de la Reforma 51, Bosque de Chapultepec.

CUÁNDO: Consulta funciones y horarios en www.teatroenelparque.mx

COSTO: $600, $400 y $300. Boletos en taquilla y en www.ticketmaster.com.mx Existen paquetes para ver más de una obra dentro del Teatro en el Parque, así como boletos gratis. Más información en www.teatroenelparque.mx

DURACIÓN: 120 minutos sin intermedio.

DATOS DEL TEATRO: Teatro en el parque recrea un teatro isabelino al aire libre para poder representar las obras de Shakespeare como se hacía en su época. Cuenta con estacionamiento. Les recomendamos revisar el resto de la cartelera.

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Juan Carlos Araujo

El mundo es un lugar horrible, horrible. Eso no significa que yo tenga que ser una persona horrible. EL JUEGO QUE TODOS JUGAMOS ALEJANDRO JODOROWSKI

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