LAS HERIDAS DEL VIENTO

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Para quienes quieren descubrir la verdad detrás de unas cartas de amor.

LAS HERIDAS DEL VIENTO

Por Juan Carlos Araujo

Fotografías: Ricardo Castillo Cuevas (@RiAlCastillo)
 
“Empecé a conocer a mi padre el día que murió.”
 
Conocer a alguien por lo que dejó detrás después de morir. Abrir cajones, todos en orden, descubrir una colección de timbres postales de Guinea, otra de discos LP, todo lo que su padre acumuló durante su vida y que ahora no son más allá de un conjunto de cosas, de recuerdos que conforman el resumen de toda una vida. Una labor necesaria que se tiene que realizar por un hijo que realmente nunca conoció a quien le dio la vida trastocará toda su visión de ese hombre que seguramente lo amó pero nunca lo demostró, no realmente. Un último resquicio que explorar, un montón de cartas apiladas en desorden, un secreto que durante años se guardó ha salido a la luz y nada volverá a ser igual.
 
“¿Por qué nos fascinarán tanto los objetos puestos bajo llave?”
 
El reconocido dramaturgo español Juan Carlos Rubio plantea preguntas de gran profundidad sobre la naturaleza misma del amor en su internacionalmente reconocido melodrama “Las Heridas del Viento”. A partir del descubrimiento de una serie de cartas que su recién fallecido padre recibió durante muchos años de parte de Juan, un romántico y solitario homosexual que gusta de largas charlas con su gato muerto, David se ve forzado a desentrañar una agridulce historia de amor que lo llevará a reevaluar por completo su percepción sobre un hombre que parecía ser emocionalmente inaccesible. Ante la imperiosa necesidad de conocer y enfrentar al autor de dichas cartas, una curiosa relación se desarrolla,  en busca de la verdad, la cual llevará a ambos a reconocer el mundo como algo muy distinto a lo que originalmente creían.
 
“Mi curiosidad era tan grande que estaba dispuesto a pagar el precio de la burla.”
 
La dramaturgia de Rubio es de enorme interés al combinar toda una serie de estilos dentro de una misma obra con muy buenos resultados. Al comenzar “Las Heridas del Viento”, el espectador se encuentra frente a frente con dos narradores, David y Juan, quienes dan a conocer tanto sus personalidades como su forma de entender el mundo y la situación en que se encuentran con una excelente mezcla de lo serio y lo cómico, hecho que ayuda a aligerar y absorber lo que sería de otra manera un tema demasiado dramático. A medida que la acción avanza, la cuarta pared se levanta para dar paso a diálogos bellamente labrados donde Juan, un hombre ya de edad madura, compartirá su filosofía de vida con un joven que apenas está comenzando a formar la suya cuando ésta se ve completamente revolucionada por los descubrimientos acerca de su padre. El final, hermoso y trágico en clara armonía, cubre de belleza poética lo que pudo haber sido un drama lacrimógeno, elevándolo al punto de convertirse en un manifiesto sobre la imposibilidad del ser humano para elegir en sus afectos.
 
“Vine a decirte quien era tu padre, quien era mi amante.”
 
La diección a cargo de Luly Rede en “Las Heridas del Viento” evidencia un claro respeto hacia el texto, notable sobre todo en la manera que se ha cuidado el tono de la obra y establecido un ritmo que permita a las palabras brillar sin necesidad de muchos aspavientos. La concepción de la escenografía, un escenario semejando un muelle, dividido en sus extremos ya sea por una separación o por una elevación, podrá resultar una interrogante para muchos, sin embargo, se aprecia el buen manejo que se ha tenido en la iluminación y en la música para verdaderamente acentuar y no entorpecer el bello flujo del texto de Rubio.
 
“El amor no siempre es un diálogo.”
 
“Las Heridas del Viento” es un estupendo vehículo para que el actor Antonio Algarra pueda lucir sus grandes capacidades histriónicas sobre el escenario con un personaje que le permite jugar en escena, ganarse al público en cuestión de segundos, para después conmoverlo profundamente con las revelaciones finales sobre la naturaleza de su relación con Rafael, el padre de David, y con la forma en que muestra la profunda soledad que alberga su alma. Con gran carisma y talento, Algarra extiende el personaje de Juan hasta sus últimas consecuencias, arrancando enormes aplausos de los asistentes al final de la función, producto de un verdaderamente hermoso trabajo. Junto a él, Javier Olguín, quien alterna funciones con Allan Flores, presenta un David que aún podría crecer mucho más a nivel escénico lo cual llevaría el montaje a niveles mucho más altos de los ya alcanzados. Una vez dicho esto, se aplaude definitivamente la evidente pasión con la que Olguín se entrega a su personaje, apreciable sobre todo hacia el final de la historia cuando unas líneas que se dijeron en un inicio con casual comicidad se repiten con la voz ahogada, entre lágrimas y sollozos.
 
“Su amor era mi mismo amor, el que yo inventaba.”
 

Aún recuerdo el día en que mi mamá y yo fuimos al despacho de mi papá después de su muerte. Meter una vida entera en cajas, revisar montañas de papeles, tener que decidir que tirar, que resguardar como un tesoro para toda la vida no fue tarea fácil. Descubrir cartas, fotografías y recuerdos entre sonrisas y llanto de ambos; fotos nuestras que tenía en su caja fuerte junto con mis calificaciones se encontraban lánguidamente junto a los secretos que guardaba y que se quedó hasta la muerte. Algunos de ellos no fueron lindos, ninguno de ellos restó en lo más mínimo mi profundo amor que sigo sintiendo por él. Te amo papá, hoy, siempre, con secretos, con tu memoria.

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Juan Carlos Araujo: entreteniateatro@gmail.com
Ricardo Castillo Cuevas: entreteniafoto@gmail.com

DATOS GENERALES

(Toda la información contenida a continuación proviene de la producción)
OBRA: “Las Heridas del Viento”
DRAMATURGIA: Juan Carlos Rubio
DIRECCIÓN: Luly Rede
ACTUAN: Antonio Algarra, Javier Olguín y Allan Flores (alternan funciones).
DÓNDE: El Círculo Teatral
DIRECCIÓN: Avenida Veracruz 107, Colonia Condesa.
CUÁNDO: Martes 20:30 hrs.
COSTO: $170 boletos en taquilla. Apican descuentos.
DURACIÓN: 80 minutos sin intermedio.
DATOS DEL TEATRO: No cuenta con valet parking o estacionamiento. Cuenta con una extensa cartelera por lo que les recomendamos revisar sus demás opciones.

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Juan Carlos Araujo

Licenciado en Literatura Dramática y Teatro con experiencia de más de veinte años en crítica teatral. Miembro de la Muestra Crítica de la Muestra Nacional de Teatro y Miembro de la Agrupación de Críticos y Periodistas de México.

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