LAS MUSAS HUÉRFANAS

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Para quienes quieren atender a un domingo de resurrección de familia y venganza.

LAS MUSAS HUÉRFANAS

Por Juan Carlos Araujo (@jcaraujob)

 

“Contigo la ternura no dura mucho.”

Han pasado veinte años desde que mamá los abandonó. Dos décadas para suplantar su lugar, recolectar desesperadamente palabras y significados, obsesionarse con cartas jamás escritas y con sus vestidos, para escapar lo más lejos posible para ser feliz. Cuatro hermanos que se han reunido en un sábado de Gloria por culpa de un funeral inexistente sacarán de entre la podredumbre rencores y reclamos contra ellos y contra toda la comunidad, mentiras que se hiceron por amor y por odio y se verán cara a cara frente a un imposible regreso de entre los muertos que acabará por aniquilarlos a todos.

“Has usado demasiado el cadáver de nuestra madre.”

Isabelle, la más pequeña de la familia, anuncia con feroz felicidad el regreso de mamá tras veinte años de ausencia, abriendo la esperanza de una posible sanación a una herida que nunca ha logrado realmente cerrar en toda la familia. Con claros ecos a Esperando a Godot, “Las Musas Huérfanas” del renombrado dramaturgo canadiense Michel Marc Bouchard plantea a cuatro personajes juntos, pero perdidos y desolados, en la espera eterna de un símbolo que los pueda liberar de los muy distintos fantasmas que los acosan y les quitan la posibilidad de alcanzar la felicidad.

“No he terminado de corregir tus palabras.”

Travestismo, homosexualidad, teatro dentro del teatro y mucha represión son elementos constantes en el teatro de Bouchard que en “Las Musas Huérfanas” se hacen presentes en un hermano aguerrido y obsesionado con terminar una novela en honor a su madre, una militar lesbiana que optó por la distancia como fuerza sanadora, una bienintencionada hermana que lo único que logra es castrar la posible felicidad de todos lo que la rodean y una recreación de una vida plagada de traición y dolor. Con ciertos trazos de humor, una narrativa sólidamente construida con varios giros de tuerca que verdaderamente conmocionan y obligan a replantear toda la anécdota una y otra vez y personajes exquisitamente disfuncionales, esta poderosa pieza de dramaturgia es un claro ejemplo de la maestría que maneja Bouchard para contar una buena historia que al mismo tiempo se encuentra cargada de simbolismos hacia un mundo que debería ser mejor pero que realmente no lo es por lo inmensamente fallido que es el ser humano.





“Ella debe de estar aquí para ver el daño.”

Flores secas en un rincón, iluminación amarilla sobre un pequeño cuarto casi vacío salvo por cuatro sillas y una mesa que sirve de cuaderno donde se escriben palabras con plumón rojo y que en un abrir y cerrar de ojos podría servir como escenario o butaquería. El matrimonio artístico entre Boris Schoemann y Marc Michel Bouchard que comenzó muchos años atrás con el memorable montaje de Los Endebles vuelve a rendir frutos exquisitos con “Las Musas Huérfanas”. La capacidad de Schoemann para traducir la dramaturgia a un lenguaje escénico de contundencia, sacar actuaciones honestas y sólidas de sus actores y crear teatralidad a partir de un mínimo de recursos consigue que esta puesta en escena golpee al espectador en el estómago y en el alma con su capacidad de reflejar inseguridades, demonios y miedos que todos y cada uno de nosotros cargamos a partir de los traumas que los padres les regalan a sus hijos. Sin duda alguna, “Las Musas Huérfanas” es una clara e indiscutible muestra de la presteza con que Schoemann es capaz de dirigir un melodrama de manera real y poderosa sin caer en la manipulación ni en el chantaje comúnmente encontrado en este género y mal aplicado por manos menos diestras.

“Tengo mejores cosas que hacer que recibir a tus fantasmas.”

Vestido en las mejores galas de mamá, Luc lee por primera vez su libro a sus tres hermanas. A medida que la anécdota epistolar avanza, Martine se convertirá en papá, Isabelle reaccionará ante todas las mentiras que ella tomó por ciertas durante tantos años al mismo tiempo que revelará sus propios secretos y Catherine se verá obligada a enfrentar los errores que ha cometido como madre sustituta. “Las Musas Huérfanas” se beneficia profundamente por un sólido elenco conformado por Tania González Jordán, Llever Aiza López, Carmen Mastache e Indira Pensado. En la contención y en la rabia, en las lágrimas o en la comedia, en la revelación o en el desesperado ocultar, cada uno de estos actores se deja llevar por las intenciones y motivaciones de su personaje en un desplante de actoralidad sincera y profunda. Sin embargo, es decididamente necesario resaltar el trabajo de Carmen Mastache quien sorprende e impacta con las transformaciones y matices que aplica al personaje de Isabelle en una clara muestra de su talento y capacidad.

“¿Crees que les haremos a nuestros hijos lo mismo que nos hicieron nuestros padres?”

Yo confieso que la relación entre mis hermanos y yo dista mucho de ser perfecta, posiblemente por la abismal separación que provocó la muerte de mi padre cuando tenía apenas 12 años. A raíz de este terrible suceso en nuestras vidas, cada uno de nosotros tuvo que aplicar distintos mecanismos de defensa para sobrevivir pero que lamentablemente nos alejaron. Hoy no lo espero de regreso, cuando estamos los tres hermanos juntos aun hablamos de él con melancolía, pero con cada vez menos dolor, su sombra es cada vez menos oscura sobre mi vida. Quizás, a treinta y un años de su muerte por fin he empezado a sanar, y no exactamente gracias al agua de Pascua.

 

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DATOS GENERALES

(Toda la información contenida a continuación proviene de la producción)

OBRA: “Las Musas Huérfanas”

DRAMATURGIA: Michel Marc Bouchard

DIRECCIÓN: Boris Schoemann

ACTUAN: Tania González Jordán, Llever Aiza López, Carmen Mastache e Indira Pensado.

DIRECCIÓN: Madrid 7, Del Carmen Coyoacán.

CUÁNDO: Domingo 18:00 hrs. Hasta el 17 de diciembre.

COSTO: $250 entrada general. Aplican descuentos. Boletos en taquilla y en www.redticket.com.mx

DURACIÓN: 90 minutos sin intermedio.

DATOS DEL TEATRO: No cuenta con estacionamiento o valet parking. Les recomendamos revisar el resto de su cartelera.

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Juan Carlos Araujo

El mundo es un lugar horrible, horrible. Eso no significa que yo tenga que ser una persona horrible. EL JUEGO QUE TODOS JUGAMOS ALEJANDRO JODOROWSKI

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