PRÍNCIPE Y PRÍNCIPE

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Para quienes desean que los niños disfruten una encantadora y divertida historia donde el amor es el amor.

PRÍNCIPE Y PRÍNCIPE

Por Juan Carlos Araujo (@jcaraujob)
Fotografías: Ricardo Castillo Cuevas (RiAlCastillo)

 

“Necesito que te cases y te hagas cargo del reino.”

La reina Clementina está sencillamente agotada con todas sus obligaciones reales. Es por ello por lo que ha decidido que el momento de retirarse ha llegado y su adorado hijo, el príncipe Tadeo, se haga cargo del reino. Claro que para que eso suceda, es necesario que el joven príncipe se case con alguien que esté a su altura. Quizás la respuesta a este no muy complicado problema se encuentre en una de las muchas princesas que andan de visita… quizás no. Quizás sólo es cuestión de voltear hacia otro lado para encontrar el verdadero amor.

“No debes dedicar tu vida a ser lo que otros quieren.”

Cansado de sus actividades del día, las cuales no han sido muchas para ser honestos, el Príncipe Tadeo les solicita a sus criados que le representen un cuento. Ante la mirada atónita del más callado de ellos, la joven y coqueta sirvienta narra una historia sobre un árbol quien, después de tratar de producir flores o frutos sin conseguirlo, sencillamente debe aceptar su naturaleza. Basada en el cuento de ilustraciones para niños Rey y Rey de las holandesas Stern Nijland y Linda de Haan, donde por primera vez se realiza un cuento de hadas con temática abiertamente homosexual, la dramaturga Perla Szuchmacher escribió “Príncipe y Príncipe”, una adaptación al teatro donde los niños pueden aprender que el amor es amor y nada más que amor, sin ningún tipo de etiqueta o estigma antepuesto.




“Tú eres un roble grande y majestuoso.”

Tras haber entrevistado a muchísimas princesas, una más colorida que la otra, pareciera que el Príncipe está condenado al fracaso en su misión por encontrar esposa. Sin embargo, todo eso cambia al momento en que llega la Princesa Celeste de la mano de su hermano el Príncipe Azul. El flechazo fue instantáneo. Divertida en su inicio, enternecedora en su desarrollo y contundente en su belleza final, “Príncipe y Príncipe” brilla por la manera en que se aleja por completo de todo elemento discursivo, educativo o aleccionador para simplemente contar una historia de amor que sucede entre dos almas gemelas, más allá de géneros o preferencias. Esto convierte a la obra en una historia importante, urgente incluso en una sociedad donde a los niños se les debe de inculcar el valor de la inclusión a la más temprana edad posible, dejando atrás todas las preconcepciones erróneas de generaciones pasadas que han resultado en actos aberrantes de discriminación y violencia.

“¿Ser uno mismo?”

Un palacio en blanco y negro que se contrasta de inmediato con el gran colorido presente en los vestuarios de realeza como plebeyos, un letrero que clama silencio de un lado y que se haga mucho ruido por el otro y una reina que, tras firmar cientos de documentos con su mano izquierda decide descansar la derecha. Haciendo magnífico uso de elementos clown, sabiendo llevarlos hasta sus últimas consecuencias de oligofrenia fársica, pero al mismo tiempo entendiendo como llevar el flujo natural de la acción hacia lo más calmado y romántico cuando se trata de que dos príncipes se conozcan bajo la luz de la luna, la dirección de Artús Chávez Novelo arranca carcajadas y suspiros con igual facilidad en un montaje que asombra por la magia casi caricaturesca que crea. Apoyado por un soberbio trabajo en escenografía, iluminación y vestuario por parte de Giselle Sandiel y Félix Arroyo, así como por una encantadora musicalización de Iker Madrid, “Príncipe y Príncipe” consigue ser un goce absoluto para los más pequeños, quienes ríen a carcajadas junto con los adultos, al mismo tiempo que reciben un mensaje invaluable sobre el amor. Ciertamente el ritmo debe mejorar durante el encuentro entre los príncipes, algo que se puede resolver a lo largo de venideras funciones, pero la puesta en escena es sin duda una de las más sólidas en la carrera del director quien entiende cómo llevar tan bella historia a la escena con máximos resultados en todas las áreas.




“Mamá, creo que encontré a mi alma gemela.”

En su desesperada búsqueda por encontrar una esposa para su consentido hijo, la reina Clementina les llama a varias de sus compañeras monarcas con la esperanza de que alguna de sus hijas siga soltera. A cada negativa, la exasperación de la madre de Tadeo se vuelve más evidente, misma que cae sobre los tres sirvientes que han cargado la mesa donde se encuentra el teléfono de un lado del escenario al otro siguiendo a su reina. Alejándose un poco de los musicales para sacar a relucir su gran vena cómica, Anahí Allué resulta hilarante en su papel de la reina quien podría percibirse como una oligofrénica reina de corazones del país de Maravillas, siendo también entrañable su reacción ante el giro de tuerca que le tiene preparado su hijo. A su lado, Miguel Romero arranca similares dosis de carcajadas, siendo su manejo del cartel de silencio uno de los momentos más divertidos de la obra. Por su parte, Christopher Aguilasocho como Tadeo consigue sólidos resultados al igual que Eduardo Siqueiros y Margarita Lozano en sus papeles de criados. Sin embargo, estos últimos no llegan a imprimir la misma personalidad y gracia como Azul y Celeste respectivamente, siendo este un punto imperante a mejorar para que la fuerza del mensaje final del montaje no se diluya en su camino a las butacas.

“¡Vivan los novios!”

Más allá del mensaje de inclusión que “Príncipe y Príncipe” puede generar en los niños, no puedo evitar imaginar la reacción de un niño tímido quizás, aquel que ya sabe pero que no sabe cómo expresar que es diferente a los demás, viendo esta obra. Probablemente sonriendo al descubrir que el amor es amor sin importar nada más y sintiendo un enorme alivio. ¡Cómo me habría gustado ver y aplaudir este montaje de niño! Estoy seguro que me habría ahorrado mucha vergüenza y mucho dolor en mi adolescencia.

 

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DATOS GENERALES

(Toda la información contenida a continuación proviene de la producción)

OBRA: “Príncipe y Príncipe”

DRAMATURGIA: Perla Szuchmacher

DIRECCIÓN: Artús Chávez Novelo

ACTUACIÓN: Anahí Allué, Miguel Romero, Christopher Aguilasocho, Eduardo Siqueiros y Margarita Lozano.

DÓNDE: Sala Xavier Villaurrutia dentro del Centro Cultural del Bosque.

DIRECCIÓN: Paseo de la Reforma y Campo Marte S/N.

CUÁNDO: Sábado y Domingo 13:00 horas. Hasta el 7 de Octubre.

COSTO: $80. Boletos en taquilla y ticketmaster. Aplican descuentos.

DURACIÓN: 50 minutos sin intermedio.

DATOS DEL TEATRO: El Centro Cultural del Bosque cuenta con una extensa cartelera en sus diferentes teatros, les recomendamos revisarla. Cuentan con dos estacionamientos gratis al mostrar sus boletos para la obra. Se encuentra detrás del Auditorio Nacional.

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Juan Carlos Araujo

Licenciado en Literatura Dramática y Teatro con experiencia de más de veinte años en crítica teatral. Miembro de la Muestra Crítica de la Muestra Nacional de Teatro y Miembro de la Agrupación de Críticos y Periodistas de México.

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