LAS MENINAS: ESPOSAS DESESPERADAS DE CRISTO

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Para quienes desean carcajearse con irreverencia histórica de las damas de Ibarguenguer en plena cuaresma.

LAS MENINAS: ESPOSAS DESESPERADAS DE CRISTO

Por Juan Carlos Araujo (@jcaraujob)
Fotografías: Ricardo Castillo Cuevas (@RiAlCastillo)

 

“¡Esto es pura chunga!”

María Bárbara ha logrado sorprender o escandalizar tanto a Alma como a la siempre flemática Tía Cecilia una y otra vez a lo largo de las tertulias que han venido ofreciendo a la plebeyez desde hace más de un año. Sin embargo, nadie pudo haber preparado a las novohispanas para el muy desbarrasado anuncio que la nada gorda y siempre atractiva sobrina iba a lanzar en plena época de guardar y justo después del natalicio del gorgojo de Guelatao. ¡Que salgan los hábitos y los rosarios, las coronas de flores y el rompope! Una de las más oligofrénicas clases está por comenzar.

“¿De qué madres vamos a hablar?”

El año pasado el hilarante espectáculo de cabaret de Las Meninas Novohispanas, siempre bajo la dramaturgia e investigación histórica de Hugo Isaac Serrano y del también director Luis Huitrón, provocó carcajadas profundamente irreverentes pero cargadas de verdad histórica con su espectáculo sobre la Semana Santa y la vida de Jesús. En esta ocasión, y para no quedarse atrás, con “Las Meninas: Esposas Desesperadas de Cristo” deciden abordar con su ya característico sentido cabareteros del humor el muy complejo tema histórico de las mujeres que deciden tomar los hábitos para convertirse en monjas.

“Ahora las novicias o son voladoras o rebeldes.”

Referencias musicales a Los Miserables, a la película de El Jorobado de Notre Dame de Disney y, para darle variedad al asunto, El Beso Cachichurrís de Juan Camilo; el odio de la Tía Cecilia contra Benito Juárez creciendo cada vez más; la tensión sexual cada vez más cínica entre Alma y, por fín nos enteramos de su nombre, Pomponio el mozo; historias perturbadoras sobre las monjas conocidas como místicas y referencias a una muy específica parte anatómica de Jesús. “Las Meninas: Esposas Desesperadas de Cristo” es una espléndida muestra de la manera en que este espectáculo de cabaret ha ido evolucionando de entrega a entrega. En esta ocasión, más que una clase de historia, los dramaturgos se atreven a jugar mucho más, a explotar los personajes dentro de sus virtudes y múltiples defectos, a dejar ligeramente de lado la denuncia histórica para simplemente ofrecer una de las mejores y más consistentes ofertas para reír en toda la cartelera de la Ciudad.





“Vestida así no le tengo que declarar al SAT.”

Esta evolución también se puede apreciar en la dirección que Luis Huitrón aporta a “Las Meninas: Esposas Desesperadas de Cristo”. La experiencia de crear un nuevo capítulo cada dos meses de la nada claramente le ha permitido explorar más con recreaciones o crestomatías y no con narraciones, con artífices escénicos cada vez más efectivos y menos con meramente crear un monólogo a tres voces. De tal manera, ver a María Bárbara surcar los cielos del escenario, poder apreciar perfectamente una recreación de la barricada de uno de los musicales más importantes de la historia o ver al mozo ofreciendo una muy cachonda lectura de poesía a Alma quien se encuentra oculta tras un velo son ocasiones para perder la respiración de la risa, para deleitarse escuchando a un teatro a reventar explotando en carcajadas, para admirar y ovacionar lo que se ha convertido en una de las opciones obligadas de teatro en México.

“Ya me tienen hasta el escapulario con sus blasfemias.”

Mientras que María Bárbara y Alma cantan con toda delicia un muy divertida versión de Dominique, icónica canción en francés que cantan las monjas, la tía Cecilia es quien verdaderamente arranca carcajadas por su manera de bailar y tocar un instrumento en el fondo como si nadie la observara. Lo mismo sucede a la hora en que se comienza a flagelar en una esquina del escenario. La manera en que Christian Escorcia se ha apropiado de su personaje, lo ha hecho crecer y, con cada nueva entrega, lo ha vuelto más divertido llega a su pináculo con “Las Meninas: Esposas Desesperadas de Cristo”. Esto se puede apreciar de manera contundente e hilarante sobre todo cuando, después de un enorme berrinche, declara estarse desvaneciendo porque se le ha caído el cuajo. Escorcia se ha adueñado de la Tía Cecilia y me quito el respeto ante tan magnífica interpretación. Por su parte, Luis Huitrón como María Bárbara sigue siendo un ejemplo del desparpajo que se puede alcanzar en escena, de la capacidad de reírse de sí mismo y de provocar risotadas, mientras que se divierte enormemente en el escenario. Su descripción de los dulces de esperma o su manera de transformarse en la Quasimonja son perfectos ejemplos de esto que resultan exquisitos. Por su parte, es encomiable la labor que realizan Anna Marín y Fernando Villel como Alma y el mozo respectivamente, siendo necesario que eleven sus capacidades histriónicas al mismo nivel de los ya antes mencionados para que Las Meninas siga con su camino evolutivo con el mismo éxito que hasta ahora. Una vez dicho esto, ambos claramente están entregándose a la escena y se aplaude gracias a las carcajadas que ellos mismos también se ganan.

“Sólo a nosotras se nos ocurre hablar de monjas en primavera.”

Desde hace mucho decidí alejarme por completo de la religión católica por cuestiones personales. Respeto las creencias de los demás, mi esposo incluido, pero sencillamente no puedo concebir en mi cabeza que yo pudiera entrar a una iglesia por la razón que sea. Desde hace algunos años decidí que mi religión era el teatro ya que es ahí donde encuentro respuestas a todas mis dudas existenciales ya sea a través de la lágrima o la carcajada. Las Meninas son mi catecismo, creo en ellas, les tengo fe que me harán reír por mucho tiempo ya que su talento cada vez se desborda más.

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DATOS GENERALES

(Toda la información contenida a continuación proviene de la producción)

OBRA: “Las Meninas: Esposas Desesperadas de Cristo”

DRAMATURGIA E INVESTIGACIÓN HISTÓRICA: Hugo Isaac Serrano y Luis Huitron.

DIRECCIÓN: Luis Huitron

ACTUAN: Luis Huitron, Christian Escorcia, Anna Marín y Fernando Villel.

DÓNDE: Teatro NH

DIRECCIÓN: Liverpool 155, Zona Rosa.

CUÁNDO: Martes 27 y Miércoles 28 de Marzo 20:30 hrs. Miércoles 4, 11 y 18 de Abril 20:30 hrs.

COSTO: $350. Boletos en taquilla y en www.ticketmaster.com.mx

DURACIÓN: 90 minutos con un intermedio de 10 minutos.

DATOS DEL TEATRO: Cuenta con estacionamiento. Se encuentra en el corazón de la Zona Rosa. Tarifa especial del estacionamiento con su boleto.

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Juan Carlos Araujo

El mundo es un lugar horrible, horrible. Eso no significa que yo tenga que ser una persona horrible. EL JUEGO QUE TODOS JUGAMOS ALEJANDRO JODOROWSKI

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