JOSEFINA LA GALLINA PUSO UN HUEVO EN LA COCINA

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Para quienes entienden que para sobrevivir en este violento mundo a veces es necesario convertirse en gallina.

JOSEFINA LA GALLINA PUSO UN HUEVO EN LA COCINA

Por Juan Carlos Araujo (@jcaraujob)
Fotografías: Cortesía del INBA

“Les va a sonar raro lo que les voy a decir, pero soy una gallina.”

Esta gallina cuida de sus huevos con esmero. Les pone nombres a cada uno de ellos, los entierra en la arena para que siempre tengan la temperatura ideal, incluso los lleva al cine y celebra sus cumpleaños. Esta gallina no es como las demás. Ha sobrevivido al mar y al amor, al canto incesante proveniente de la crueldad de un niño y a matanzas sin sentido. Este valiente ser humano ha migrado y ha sobrevivido y nos cuenta su historia en espera de que nunca más, bajo ninguna circunstancia, un hombre se tenga que ver orillado a convertirse en gallina.

“Dicen que las gallinas somos bien putas.”

Un hombre de pelo cano y faz cansada confiesa con cierto orgullo que es una gallina. Lo que en un principio se percibe como una farsa con fuertes tintes de absurdo poco a poco se revela como un relato de violencia, fragilidad, dolor y, lo más importante, de supervivencia no de un ave, sino de un hombre que tuvo que asirse de lo que fuera para poder lidiar con una realidad que a momentos resulta ser demasiado cruda para ser verdad. La Compañía teatral Vaca 35, creadora de montajes tan poderosos y contundentes como Lo Único que Necesita una Gran Actriz es una Gran Obra y las Ganas de Triunfar, Ese Recuerdo ya Nadie te lo Puede Quitar o Cuando Todos Pensaban que Habíamos Desaparecido (críticas en www.entretenia.com) presenta su más reciente creación colectiva intitulada “Josefina la Gallina Puso un Huevo en la Cocina”, un unipersonal que encanta en un principio por su ingenio, que impacta y conmueve por su brutal honestidad.

“En esta ciudad estamos muchas gallinas.”

El impacto que tiene el bullying durante la niñez, el reconocerse como alguien diferente, las desapariciones y asesinatos de mujeres en el norte del país, el querer bailar con toda libertad en una discoteca o el emigrar a la ciudad más grande del mundo. Cada una de las aristas que toca “Josefina la Gallina Puso un Huevo en la Cocina” provienen de una clara exploración al interior, no sólo del actor protagonista, sino de cada uno de los integrantes del grupo dando como resultado una dramaturgia sólida, sostenida y muy real. Ciertamente no cada uno de los temas llega a la misma contundencia, siendo que la parte que toca al amor es un poco menos vital en el macro de la propuesta, pero no por ello deja de impactar en múltiples niveles gracias a las diferentes lecturas que se le puede dar.





“Desaparecida, enterrada, muerta.”

Decenas de huevos suspendidos en redes metálicas  se mueven de lado a lado por todo el techo del escenario mientras que un hombre tratando de sanarse a sí mismo baila como gallina tras haberse dado un baño de tierra. Un baile que al principio de la obra provocó sendas carcajadas ha cobrado un doloroso significado en el viaje propuesto por “Josefina la Gallina Puso un Huevo en la Cocina”. Con grandes aciertos y una clara visión, Diana Magallón toma las riendas de la dirección de la poderosa puesta en escena combinando con equilibrio la fractura y la sonrisa. Las risas que provocan una serie de fotografías proyectadas al fondo del escenario mostrando bellos momentos familiares entre un hombre y sus huevos, se contrapone con la intimidad y el dolor de una canción interpretada con profundo dolor. Se debe de cuidar la iluminación para que las proyecciones se aprecien con claridad, que no se opaque la escena por cuestiones técnicas. Sin embargo, ver un nuevo trabajo de Vaca 35 dirigido por una mirada distinta es algo que se aplaude por su calidad.

“Soy una gallina porque no puedo volar.”

En una discoteca en Ciudad Juárez en la década de los noventas todos bailan igual. Las mujeres de un lado, los hombres del otro, todos contoneándose de izquierda a derecha. Entre la multitud un hombre quiere liberarse y bailar con todo fervor la canción Love de Thalía. La pasión desbordada con que lo realiza es absoluta, de igual calibre como el dolor con que deja romper un huevo sobre el suelo en una metáfora capaz de cerrar la garganta. La honestidad con que se entrega José Rafael Flores a “Josefina la Gallina Puso un Huevo en la Cocina” es absoluta sin ser desbordada, encantadora y graciosa como un ave de granja, terrible y brutal como un hombre en busca de su identidad en un mundo que lo agrede. Ya sea acicalándose el cuerpo con grasa o explicando el proceso de cuidar a sus huevos, Flores se deja llevar por una ficción que no es tan lejana de su propia historia, un hecho que ha marcado las producciones de Vaca 35 como un sello de su calidad.

“¿Tú qué ave eres?”

¿Cuántos años fui gallina? Demasiados en mi opinión, ahora que he dejado las plumas atrás. Supongo que todos lo hemos sido en algún momento de nuestras vidas. Es necesario para poder sobrevivir a los golpes como un mecanismo de defensa. Para plasmar los momentos más frágiles de uno mismo en un escenario se requiere de mucha valentía. Por decirlo de una manera más pedestre… de muchos huevos. Ojalá todos los tuviéramos igual de bien puestos para poder expresarnos sin miedos, para ser libres, para no ser gallinas nunca más.

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DATOS GENERALES

(Toda la información contenida a continuación proviene de la producción)

OBRA: “Josefina la Gallina Puso un Huevo en la Cocina”

DRAMATURGIA: Creación colectiva de la compañía Vaca 35

DIRECCIÓN: Diana Magallón

ACTÚAN: José Rafael Flores

MÚSICA EN VIVO: Alberto Rosas

DÓNDE: Un Teatro Alternativa Escénica
DIRECCIÓN: Avenida Nuevo León 46, Colonia Hipódromo Condesa.

CUÁNDO: Miércoles 20:30 hrs. hasta el 25 de Abril.

COSTO: $200. Entrada General. Boletos en taquilla. Aplican descuentos.

DURACIÓN: 60 minutos sin intermedio.

DATOS DEL TEATRO: No cuenta con valet parking o estacionamiento.

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Juan Carlos Araujo

El mundo es un lugar horrible, horrible. Eso no significa que yo tenga que ser una persona horrible. EL JUEGO QUE TODOS JUGAMOS ALEJANDRO JODOROWSKI

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