CASA CALABAZA

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Para quienes quieren descubrir la razón por la que Maye escribió su aterradora historia desde Santa Marta Acatitla.

CASA CALABAZA

Por Juan Carlos Araujo (@jcaraujob)
Fotografías: Ricardo Castillo Cuevas (@RiAlCastillo)

 

“Quiero preguntarles cómo se imaginan a Maye pasando sus días en prisión.”

Lo único que muestra el reflejo en los 33 espejos que hay por toda la casa es soledad, lágrimas y muchos gritos tanto reprimidos como vociferados a todo pulmón. Rabia y frustración, enfermedad y olvido, vanidad y deseo, todo guardado entre las cuatro paredes anaranjadas de una casa que se resquebraja a pedazos día con día sobre una joven que sólo buscaba escapar entre las páginas de algún libro. Un día todo iba a estallar, en algún momento la bomba de tiempo creada por la disfunción y la histeria iba a clamar víctimas. Ella ahora está entre rejas, pero logró escapar de la verdadera cárcel que era su vida.

“Lo que están a punto de ver es una tragedia.”

A partir de la firme creencia del poder sanador que tiene el teatro como una forma artística de expresión, desde hace 25 años el Programa Nacional de Teatro Penitenciario ha buscado incentivar la creación escénica dentro de las cárceles del país como parte del proceso de rehabilitación que se busca en todos los reclusos. “Casa Calabaza” de Maye Moreno, quien actualmente se encuentra dentro de la penitenciaría de Santa Marta Acatitla, es el resultado de este proceso. Debido a la fuerza de la anécdota que narra y a la honestidad con que es tratada, ahora llega a un escenario lejos de la cárcel para ser representada en un montaje profesional en busca de que su historia pueda ser escuchada, vivida y, sobre todo, entendida.





“En nuestra casa siempre hay motivos para llorar.”

Una familia profundamente disfuncional donde papá y mamá, cada uno con profundas psicopatías, se encargan lenta pero sistemáticamente de dañar irremediablemente a una niña que sólo buscaba ser feliz a pesar de los brazos demasiado amorosos de su padre tratándole de enseñar a bailar o tratando de seguir las siempre castrantes instrucciones de su desequilibrada madre. Apoyada por Luis Edurdo Yee como dramaturgista, Maye Moreno se desnuda en “Casa Calabaza” en busca de explicar lo que la orilló a hacer lo que hizo. Sin embargo, lejos del morbo del querer enterarse qué fue lo que sucedió, el valor del trabajo de Moreno radica en la poeticidad que tiene para manejar el lenguaje, para crear imágenes tanto hermosas como desgarradoras o perturbadoras con absoluta verdad y desgarre a partir de hechos cotidianos como sentarse a la mesa a cenar o en correr con los brazos abiertos mientras platica con su anciana abuela en medio de todos los ataques que se lanzan, directa o indirectamente, una pareja que sigue junta a pesar de no tener ningún deseo para hacerlo. El resultado entre las palabras de Maye y la dramaturgia de Yee es contundente, brutal y sencillamente esplendida.

“Mi hija debe permanecer callada y alejada de mí.”

Una comida familiar que se deforma en una salvaje coreografía cacofónica de platos y cubiertos que se azotan contra la mesa mientras que en un extremo de la mesa una televisión muestra la cara de la dramaturga desde la cárcel, un espejo recargado contra una de las paredes que ofrece un reflejo distorsionado de una familia que lucha por la normalidad, fotografías de Maye Moreno en una pared del escenario convirtiéndola en la eterna testigo de su propia historia y, al fondo, una pila de libros y un micrófono donde una de las diferentes encarnaciones de Maye proclamará su postura. La manera en que Isael Almanza aborda el montaje de “Casa Calabaza” es preciso y brutal, llevando la urgencia y dolor de las palabras de la dramaturga a un lenguaje netamente teatral que potencializa cada una de las situaciones mostradas hasta llegar a un clímax sencillamente estremecedor donde una calabaza se convierte en el centro del horror. Ya sea con una de las más elegantes formas de escenificar una violación que resulta tanto aterradora como hermosa en su lenguaje teatral, en azúcar siendo derramada con furia desmedida sobre la mesa o en el más simple ofrecimiento de un caramelo al espectador a la entrada de una puesta en escena que momentos cobra tintes de metateatralidad, el director entiende como llevar al público a través del impactante mundo de Maye, de su devastadora historia, para que cada quien pueda tomar una postura sobre su estancia en la prisión.





“Cada vez que la veo me recuerda a mis errores.”

Maye en tres distintos momentos de su vida, desde niña hasta joven adulto, es interpretada por Patricia Hernández, Mireya Gonzalez y Gloria Castro. Mientras las tres versiones de la prisionera enumeran los males que aquejan a su madre encarnada por Ángeles Marín, las cuatro actrices realizan una devastadora coreografía donde las hijas atormentan a la madre. Aparte, el padre que interpreta Manuel Domínguez, obsesionado con las bellas imágenes públicas, está sentado a la mesa tratando de ignorar tan nefanda situación. Un texto tan complejo, trabajado de manera tan compleja en su escenificación demanda actuaciones comprometidas con el total de la visión. Afortunadamente, el elenco completo de “Casa Calabaza” cumple cabalmente con el cometido, cada uno haciendo uso de los muy variados recursos actorales que tienen a su alcance. De tal manera, la formación más clásica de Marín se contrapone con la víscera que utilizan Castro o González, dando como resultado un juego actoral de contrastes que, dada las características de los personajes, se presta a la perfección.

“El hedor del cadáver nunca atrajo a nadie.”

Todos somos capaces de terminar en la cárcel si se llegan a dar las condiciones necesarias. Una mala decisión, un momento de ira, un segundo de descontrol y la realidad podría percibirse detrás de una celda para cualquiera de nosotros. Hoy no justifico lo que hizo Maye, pero la entiendo. No sé si yo habría hecho lo mismo, pero reconozco la capacidad de hacerlo dentro de mí. Es algo terrible, primitivo y bestial, pero… la situación que vivió Moreno lo fue también. Tiemblo al pensar en que en algún momento de mi vida podría estar escribiendo esto desde Santa Marta Acatitla.

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DATOS GENERALES

(Toda la información contenida a continuación proviene de la producción)

OBRA: “Casa Calabaza”

DRAMATURGIA: Maye Moreno

Dramaturgista: Luis Eduardo Yee

DIRECCIÓN: Isael Almanza

ACTÚAN: Ángeles Marín, Patricia Hernández, Mireya Gonzalez, Gloria Castro y Manuel Domínguez.

DÓNDE: Teatro El Galeón

DIRECCIÓN: Paseo de la Reforma y Campo Marte S/N.

CUÁNDO: Jueves y Viernes 20:00, Sábado 19:00 y Domingo 18:00 horas. Hasta el 17 de Junio.

COSTO: $150 entrada general. Boletos en taquilla y ticketmaster. Aplican descuentos.

DURACIÓN: 60 minutos sin intermedio.

DATOS DEL TEATRO: El Centro Cultural del Bosque cuenta con una extensa cartelera en sus diferentes teatros, les recomendamos revisarla. Cuentan con dos estacionamientos gratis al mostrar sus boletos para la obra. Se encuentra detrás del Auditorio Nacional.

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Juan Carlos Araujo

Licenciado en Literatura Dramática y Teatro con experiencia de más de veinte años de experiencia en crítica teatral. Miembro de la Muestra Crítica de la Muestra Nacional de Teatro y Miembro de la Agrupación de Críticos y Periodistas de México.

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