ALGO DE UN TAL SHAKESPEARE

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Para quienes quieren carcajearse con cuatro tragedias shakesperianas contadas al aire libre y desde la cocina. 

ALGO DE UN TAL SHAKESPEARE 

Por Juan Carlos Araujo (@jcaraujob)
Fotografías: Ricardo Castillo Cuevas (@RiAlCastillo)

 

“¿El dedo? ¿Se muerde el dedo?” 

En la explanada justo afuera del Museo Rufino Tamayo, en medio del Bosque de Chapultepec, se erige una estructura de metal y madera de gran altura: un teatro isabelino en semejanza al teatro de la Rosa donde se presentaron las obras del inmortal William Shakespeare. Siguiendo la tradición de otras grandes ciudades del mundo, siendo la más representativa Nueva York, Teatro en el Parque llega a la Ciudad de México para ofrecer al público siete montajes alrededor de la figura del bardo inglés. 

“Se han enamorado de la persona que deberían odiar.” 

La magnificencia del inmortal William Shakespeare es una desconsolada cebollita llamada Julieta llorando lágrimas ácidas de limón; su poder como dramaturgo es una hornilla ardiente que quema servilletas de la misma manera en que Macbeth se deshizo de sus enemigos; su absoluta belleza es sólo comparable a los melones que conforman la anatomía de la perversa Tamara. Es hora de rendirle el más grande de los homenajes al gran bardo inglés en el más irreverente de los lugares: la cocina.  

¡Los dragones no existen!” 

Verduras convertidas en los ciudadanos de la gran Verona es el inicio de lo que es sin duda una de las propuestas dramatúrgicas más originales dentro del trabajo del reconocido escritor, director y actor Adrián Vázquez intitulada “Algo de un Tal Shakespeare”. Deconstruyendo cuatro tragedias shkaesperianas –Romeo y Julieta, Macbeth, Tito Andrónico La Tempestad- en un lenguaje actual, altanero y cargado de un muy ácido humor, así como enmarcándolas en el contexto de una cocina donde una guerra de comida es cosa común, Vázquez acerca el tan complejo mundo de la dramaturgia isabelina a un público joven que normalmente la desecharía como inaccesible, incomprensible y meramente aburrida. 





“Se sueltan los madrazos, pero no a golpes, sino a espadazos.” 

Entender a Shakespeare por sus propias palabras o teniendo que considerar su contexto histórico es una razón para hablar de la serie Juego de Tronos, una escena de amor entre un cebollín y un nabo puede provocar un dulce beso entre dos rivales, la relevancia de Shakespeare es una perfecta excusa para aventar pedradas políticas en un año electoral. La frescura con que Vázquez aborda “Algo de un Tal Shakespeare” le permite jugar tanto en dramaturgia como sobre el escenario como un caballo desbocado al mismo tiempo que demuestra un claro entendimiento de la tan compleja obra isabelina. Es justamente gracias al buen manejo que tiene el autor de la obra de Shakespeare lo que le permite un nivel de irreverencia tan exquisita y tan bien llevada.  

“¡El color moro no existe!” 

Una mesa de cocina profesional, cargada de todo tipo de frutas, verduras, cuchillos, licuadoras, satenes y demás utensilios al centro del escenario. “Romeo y Julieta” es una ensalada de frutas y  verduras que deja boquiabierto al espectador ante la inventiva con que se cuenta la historia, al mismo tiempo que se cuida de no terminar cubierto de todos los alimentos que salen volando cuando comienzan las batallas; “Macbeth”, en un tono mucho más serio, explica las razones de por qué esta es la tragedia de la imaginación, a partir de tres sartenes en llamas y un horno eléctrico; “Tito Andrónico” nos regresa a un estado de euforia y deleite a medida que los globos de agua explotan alrededor de todo el escenario y unos sangrientos pasteles se preparan sin manos o sin lengua; de “La Tempestad” es mejor no hablar para no arruinar la sorpresa. La dirección que Adrián Vázquez aporta a “Algo de un tal Shakespeare” es oligofrenia pura en su más exquisita teatralidad. El aprovechamiento del espacio, el vestuario casi distópico, referencias directas a elementos de la cultura pop como Kill Bill, Pacman o Batman en la sonorización, y un impecable sentido del ritmo tanto de comedia como de farsa apoyan una propuesta que se balancea entre el performance, el absurdo y un gran homenaje digno del teatro en el Parque.  





“Una emperatriz disfrazada de la venganza es alegoría de la pendejez.” 

Una visión tan atrevida, innovadora y compleja como lo es “Algo de un tal Shakespeare” requiere de actores que se comprometan de lleno con el proyecto ya que la obra es un reto verdaderamente difícil de abordar. A nivel físico, el montaje exige de un nivel de energía altísimo, mismo que se debe de sostener durante los casi noventa minutos que dura la función; a nivel emocional, los participantes requieren de una confianza y comunicación total, no sólo entre ellos, sino con el público mismo con quien se tiene que conectar directamente los dos actores en escena, para dejarse llevar por todas las locuras que están por presenciar. Sara Pinet, a quien recientemente aplaudí en “Bye Bye Bird” (crítica en www.entretenia.com), es una estupenda elección ya que verdaderamente emana una frescura, una juventud desbordante de energía que se contagia y que logra ganarse a todo el público a minutos de empezada la función. Pinet se entrega con gula a la obra, demostrando que una verdadera actriz no teme llevar su trabajo hasta las últimas consecuencias. A su lado, Adrián Vázquez sirve como el contrapeso perfecto, ya que mientras que Vázquez, con su cara de pocos amigos, consigue la comedia a partir de actuar con toda seriedad, Sara lo logra con una interpretación que pareciera empujar en dirección opuesta. Ying y Yang se encuentran en escena, dos muy talentosos artistas con interpretaciones igual de poderosas, a partir de estilos muy diferentes, formula exquisita para este montaje.  

“Ay Titus, pero que ricus pastelitus.” 

El año pasado les pedí a mis alumnos de preparatoria que fuern a ver “Algo de un tal Shakespeare” en el Foro Shakespeare. El resultado fue abrumadoramente positivo. Tanto así, que más adelante en el curso ellos mismos me pidieron que los mandara a ver más obras de Shakespeare para poder conocerlo más. Teatro en el Parque nos brinda la oportunidad de admirar el trabajo de Shakespeare de una manera única, Adrián Vázquez y Sara Pinet nos regalan la oportunidad de aplaudirlos de pie por demostrarnos que Shakespeare puede ser una de las cosas más divertidas que hay en el planeta.  

 

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DATOS GENERALES 

(Toda la información contenida a continuación proviene de la producción) 

OBRA: “Algo de un tal Shakespeare” 

DRAMATURGIA Y DIRECCIÓN: Adrián Vázquez 

ACTÚAN: Sara Pinet y Adrián Vázquez.  

DÓNDE: Teatro en el Parque.  

DIRECCIÓN: Explanada del Museo Tamayo. Paseo de la Reforma 51, Bosque de Chapultepec.  

CUÁNDO: Consulta funciones y horarios en www.teatroenelparque.mx  

COSTO: $600, $400 y $300. Boletos en taquilla y en www.ticketmaster.com.mx Existen paquetes para ver más de una obra dentro del Teatro en el Parque, así como boletos gratis. Más información en www.teatroenelparque.mx  

DURACIÓN: 80 minutos sin intermedio. 

DATOS DEL TEATRO: Les recomendamos revisar el resto de la cartelera. Cuenta con estacionamiento.  

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Juan Carlos Araujo

Licenciado en Literatura Dramática y Teatro con experiencia de más de veinte años en crítica teatral. Miembro de la Muestra Crítica de la Muestra Nacional de Teatro y Miembro de la Agrupación de Críticos y Periodistas de México.

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